La carroza de Bolívar Quotes

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La carroza de Bolívar La carroza de Bolívar by Evelio Rosero
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La carroza de Bolívar Quotes Showing 1-5 of 5
“No hay Dios en la historia de Colombia, ni justicia, y muchas veces son los más nocivos y parásitos quienes se salen con la suya”
Evelio Rosero, La carroza de Bolívar
“El pastuso Agualongo se replegaría con sus capitanes a las montañas de Pasto, a hacerse fuerte en sus riscos. No sospechaba que el pueblo de Pasto, sin más milicianos que lo defendieran (los últimos sucumbían ante fuerzas cada vez más numerosas), terminaría inmolado; no sospechó que el perdón que él sí concedía a derrotados no se le concedería a niños, ancianos y mujeres.

-Sería el primer gran ejemplo de barbarie de la historia de Colombia, la primera gran masacre de las tantas que seguirían.

-Pan de cada día- dijo el obispo. Y hablaba por primera vez.”
Evelio Rosero, La carroza de Bolívar
“De pronto la alumna se detuvo en la puerta: era un rostro pálido y redondo, sorprendentemente pálido como si careciera de boca y de ojos: se volvió al catedrático y dijo que tenía una pregunta, señor, lo he escuchado todo este tiempo y quisiera preguntar algo.

-Diga- repuso el catedrático sin curiosidad. “aquí todavía tratan de compadecerme con una pregunta”, pensó, sin suponer el desconcierto que iba a sufrir a continuación:

-¿Por qué se hace odiar?”
Evelio Rosero, La carroza de Bolívar
“Es como si la alumna del pupitre más lejano, si, usted, decidiera cambiar a un pobre novio temperamental que de vez en cuando la desespera, cambiarlo no por uno sino por dos novios brutales, dos eternos partidos que no se cansan de despojarla, la abofetean, la torturan, la sangran, la prostituyen, la venden en los mercado, la escupen, Colombia tuvo muy mala suerte en todo este clímax de la independencia señores”
Evelio Rosero, La carroza de Bolívar
“La verdad, esperaba hallar un niño -un adolescente, que era lo mismo para el doctor-, pues ya sabía de las aficiones secretas de su mujer, su amor insospechado, su inaudito como permanente deseo: los niños. Con razón una vez escuchó una conversación a susurros entre dos de sus señoras pacientes, que se referían a Primavera como la comebebés, mote que causó mucha gracia al doctor”
Evelio Rosero, La carroza de Bolívar