Los Tres Misterios Quotes

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Los Tres Misterios (Spanish Edition) Los Tres Misterios by Charles Péguy
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“amaba (Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, porque era el hijo de su ancianidad, y le había mandado hacer una túnica de muchos colores) era esclavo en Egipto y él creía que estaba muerto. Y por eso mismo hubo más tarde tan enorme alegría. Que él no podía sentir de ningún otro modo. JEANNETTE. ...sólo por el trono y la calidad de Rey seré más que tú. MADAME GERVAISE. Faraón dijo incluso a José: Te nombro hoy gobernador de todo Egipto. JEANNETTE. Al mismo tiempo se quitó el anillo de la mano y se lo puso a José; hizo que le vistieran con un vestido de fino lino y le puso al cuello un collar de oro. MADAME GERVAISE. Le hizo subir a uno de sus carros, que era el segundo después del suyo, e hizo gritar a un heraldo que todo el mundo doblase la rodilla ante él, y que todos reconociesen que había sido nombrado gobernador de todo Egipto. JEANNETTE. El rey dijo también a José: Yo soy Faraón;”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“JEANNETTE. Otra túnica fue arrebatada. Después de eso cogieron la túnica de José y tras haberla empapado de la sangre de un cabrito que habían matado, MADAME GERVAISE. se la enviaron a su padre, mandando a los que se la llevaron que le dijesen: Hemos encontrado esta túnica, mira a ver si es o no la de tu hijo. JEANNETTE. Reconociéndola el padre, dijo: Es la túnica de mi hijo, una fiera le ha devorado, ha despedazado a José. MADAME GERVAISE. Y tras rasgar sus vestiduras, se cubrió con un cilicio, y lloró a su hijo durante muchísimo tiempo. JEANNETTE. Entonces todos sus hijos se reunieron, para intentar calmar a su padre en su dolor; pero éste no quiso recibir consuelo alguno, y dijo: Lloraré siempre hasta que baje con mi hijo al fondo de la tierra. Así siguió llorando siempre. MADAME GERVAISE. Mientras tanto los madianitas vendieron a José en Egipto. Un hombre tenía doce hijos. Y aquel a quien más”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“en el ministerio y el gobierno del reino. JEANNETTE. En el gobierno de un Egipto eterno. Rubén volvió a la cisterna, y al no encontrar allí al niño, MADAME GERVAISE. Otro rompió el sello de su secreto. Otro apareció en su gloria. Otro apareció a la derecha. Otro apareció en el gobierno. Otro apareció sobre las gradas del trono. Otro apareció en su ascensión. JEANNETTE. Y era Jesús, nuestro hermano. Yo soy Jesús, Yo soy Jesús, vuestro hermano. Y nosotros somos esos haces y esas once estrellas. Un hombre tenía doce hijos. Y nosotros somos esos hermanos ingratos, los once, o bueno, los diez, o bueno, los nueve hijos malos de Jacob. Rubén volvió a la cisterna, y al no encontrar allí al niño, MADAME GERVAISE. rasgó sus vestiduras, y fue a decir a sus hermanos: el niño no aparece, ¿qué será de mí? Después de eso cogieron la túnica...”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“JEANNETTE. Lo vendieron por veinte monedas de plata. Otro, Otro fue vendido. MADAME GERVAISE. Otro fue enviado a sus hermanos para ver cómo estaban las ovejas. Otro fue despojado de su vestido y echado a aquel viejo pozo sin agua. Otro fue vendido. JEANNETTE. Otro fue llevado a Egipto, al mismo, a otro Egipto. Otro fue vendido. MADAME GERVAISE. Es una figura, hija mía. Es una historia única y fue representada dos veces. Una vez a lo judío, una vez a lo cristiano. Y para el que mira las dos veces, se ven con transparencia la una sobre la otra. JEANNETTE. Otro fue atado, otro fue vendido. MADAME GERVAISE. Otro fue vendido como esclavo. JEANNETTE. Otro fue también encontrado. Otro fue también reconocido. También otro se reveló. Yo soy Jesús, vuestro hermano. MADAME GERVAISE. Otro se manifestó en su gloria,”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“JEANNETTE. Ya está el oro, ya está el incienso, ya está la mirra. MADAME GERVAISE. ...y que iban a Egipto. JEANNETTE. Y ésta fue la primera huida a Egipto. MADAME GERVAISE. Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué sacaríamos de matar a nuestro hermano y ocultar su muerte? Más vale venderlo... JEANNETTE. Más vale vendérselo a esos israelitas y no mancharnos las manos; pues es nuestro hermano y nuestra carne. (como condescendiendo:) sus hermanos consintieron en lo que él decía: MADAME GERVAISE. Así, tras sacarle de la cisterna, y viendo a aquellos mercaderes madianitas que pasaban, lo vendieron por veinte monedas de oro a los ismaelitas, que se lo llevaron a Egipto.”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“hermanos de José se detuvieron en Siquem, donde pastaban los rebaños de su padre. JEANNETTE. E Israel dijo a José: Tus hermanos están apacentando en la tierra de Siquem. Ven que te mande a ellos. MADAME GERVAISE. (Estoy preparado, le dijo José.) —Pues vete a ver si están bien tus hermanos y el ganado, y vuelve a decírmelo. —Y le envió desde el valle de Hebrón y se dirigió José a Siquem; JEANNETTE. y encontrole un hombre errando por el campo, y le preguntó qué buscaba. MADAME GERVAISE. Y él le contestó: A mis hermanos busco. Haz el favor de decirme dónde están apacentando el ganado. JEANNETTE. El hombre le respondió: Se han ido de aquí, pues les oí decir: Vámonos a Dotayin. Fue José en busca de sus hermanos, y halló en (la meseta de) Dotayin. MADAME GERVAISE. Cuando le divisaron a lo lejos, antes de que se acercase a ellos, decidieron matarle; JEANNETTE. y se decían uno a otro: Aquí llega nuestro soñador.”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“llorado ante ese reconocimiento. JEANNETTE. Me parecía que estaba con vosotros en el campo atando haces; mi haz se levantó y se tuvo en pie; y los vuestros lo rodeaban y le adoraban. MADAME GERVAISE. Sus hermanos le respondieron: ¿Es que vas a ser tú nuestro rey, y nosotros vamos a estar sometidos a tu poder? Así, esos sueños y esas conversaciones encendieron aún más la envidia y el odio que le tenían. JEANNETTE. Él tuvo aún otro sueño que contó a sus hermanos, diciéndoles: He creído ver en sueños que el sol, la luna y once estrellas me adoraban. MADAME GERVAISE. Cuando contó este sueño a su padre y a sus hermanos, su padre le increpó, diciendo: ¿Qué puede querer decir ese sueño que has tenido? ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo te adoraremos en la tierra? JEANNETTE. Así sus hermanos estaban llenos de envidia: pero el padre consideraba todo esto en silencio. MADAME GERVAISE. Ocurrió entonces que los”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“Ministro del Faraón y gobernador del reino de Egipto. —Yo soy José, vuestro hermano. Qué judío, qué cristiano No ha llorado con aquel encuentro. Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, por ser el hijo de su ancianidad. JEANNETTE. Y mandó que le hicieran un vestido de muchos colores. MADAME GERVAISE. Ocurrió también que José contó a sus hermanos un sueño que había tenido, que fue la simiente de un odio aún mayor. JEANNETTE. Pues él les dijo: MADAME GERVAISE. Qué corazón judío, qué corazón cristiano no ha temblado al hilo de esta historia. Qué corazón judío, qué corazón cristiano no ha temblado ante este descubrimiento. JEANNETTE. Pues él les dijo: Escuchad el sueño que he tenido. MADAME GERVAISE. Judío, cristiano, que no ha”
Charles Péguy, Los Tres Misterios
“Hijo mío, está la historia del hombre que tenía doce hijos. Y lo que era Benjamín en la familia de aquel hombre, Es mi Esperanza en la familia de las virtudes, Entre las tres Teologales y entre las cuatro Cardinales. Sin contar a todas las demás, y especialmente entre ellas, Entre las siete que se oponen directamente a los Capitales. Y antes del hijo al que encontraron de guardián de cerdos, Va el hijo al que encontraron de rey, Quiero decir, de ministro del rey y realmente gobernador del reino.”
Charles Péguy, Los Tres Misterios