La segunda venida de Hilda Bustamante Quotes

Rate this book
Clear rating
La segunda venida de Hilda Bustamante La segunda venida de Hilda Bustamante by Salomé Esper
5,983 ratings, 3.86 average rating, 1,315 reviews
Open Preview
La segunda venida de Hilda Bustamante Quotes Showing 1-9 of 9
“Si habia dolor en perder lo propio dolía dos veces perder lo ganado, el cariño ganado, el abrazo ganado, la confianza ganada, ¿adónde se va ese esfuerzo cuando es el otro el que se desprende primero?, ¿adónde se va el arrojo que permitió salirse de uno mismo forzando cada milímetro para llegar hasta el otro que con soltura habitaba el mundo? ¿Adónde van los que se quedan?.”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“Hilda lo llamó por su nombre (...) y en ese momento, al escucharla, al escucharse en esa voz, se encontró en su nombre como hacía tiempo no se encontraba, y su cuerpo volvió a su cuerpo, letra por letra, sin saber que antes se había ido.”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“Lo mágico también puede ser torpe”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“As coisas precisam de muita energia para sobreviver quando não estão onde deveriam estar, esforçam-se ao máximo, esticam suas hastes, como estas alegrias-do-lar, desabam numa atitude dramática, como aquele pé de manjericão. Arranham, empurram, quebram, correm, até encontrar seu lugar, onde podem nutrir-se sem esforço, com um ou dois abraços por dia.”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“... eran más bien sueltos, como decía Hilda, sueltos de sus familias.”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“Lo mágico también puede ser torpe.”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“Dios estaba ahí, solo que deforme y espantoso, hiriente y burlón, quizás por eso más presente y real que antes, agazapado en esa pieza que comenzaba a oscurecerse, mirando con desdén y ojos brillosos, preparado para saltar con sus patas traseras de langosta, para usar su poder sin lógica en otros infelices.”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“Mi mamá siempre dice que Dios nos da lo que podemos aguantar, pero yo no creo que sea así. Aguantamos porque nos ayudan. Sola no se puede ni con la felicidad.”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante
“Ella pasaba su mano por cada rama, liberaba las hojas de bichos y sequedades; él, mate en mano, escuchaba cómo aquella begonia tardaba en florecer, que Carmen había comprado unas masas riquísimas cuando la invitó a tomar el té (...) de cómo la cara de Susana cambiaba cuando estaba en misa, de la cantidad de hijitos que tuvo el helecho que le Clara le había regalado, de cómo había que regar cada cosa a su tiempo porque no todas necesitaban lo mismo, a veces solo se necesitaba una cosa”
Salomé Esper, La segunda venida de Hilda Bustamante