The Oldest Living Married Virgin Quotes
The Oldest Living Married Virgin
by
Maureen Child93 ratings, 3.89 average rating, 7 reviews
The Oldest Living Married Virgin Quotes
Showing 1-4 of 4
“Cerró los puños al sentir cómo aquel vacío crecía hasta amenazar con devorarlo
por entero. Contempló la negrura que era su vida y comprendió lo que llevaba
semanas negando. La amaba. La amaba de verdad. Tanto, que sin ella, su vida sería
una sucesión interminable de días estériles y noches desoladoras.
Pero Donna se había ido sin decir una palabra.
Aun así, se preguntó, si él le hubiera confesado su amor, si se hubiera
arriesgado a sufrir su rechazo y le hubiera confesado lo que sentía, ¿se habría ido?
No lo sabía. Pero, maldición, ya estaba harto de retirarse. Iba a aferrarse a la
oportunidad que se le ofrecía, la que tantas personas afortunadas daban por hecha
todos los días: la oportunidad de amar, de pertenecer a una familia.
Con paso rápido atravesó el despacho y salió por la puerta. Desfiló con paso
raudo hasta el despacho del coronel, que estaba al final del pasillo. Llamó con los
nudillos y abrió la puerta lo justo para asomar la cabeza.
—Solicito permiso para tomarme el día libre por asuntos personales, señor —le
pidió.
—Concedido —gritó el coronel hacia la puerta que ya se estaba cerrando.”
― The Oldest Living Married Virgin
por entero. Contempló la negrura que era su vida y comprendió lo que llevaba
semanas negando. La amaba. La amaba de verdad. Tanto, que sin ella, su vida sería
una sucesión interminable de días estériles y noches desoladoras.
Pero Donna se había ido sin decir una palabra.
Aun así, se preguntó, si él le hubiera confesado su amor, si se hubiera
arriesgado a sufrir su rechazo y le hubiera confesado lo que sentía, ¿se habría ido?
No lo sabía. Pero, maldición, ya estaba harto de retirarse. Iba a aferrarse a la
oportunidad que se le ofrecía, la que tantas personas afortunadas daban por hecha
todos los días: la oportunidad de amar, de pertenecer a una familia.
Con paso rápido atravesó el despacho y salió por la puerta. Desfiló con paso
raudo hasta el despacho del coronel, que estaba al final del pasillo. Llamó con los
nudillos y abrió la puerta lo justo para asomar la cabeza.
—Solicito permiso para tomarme el día libre por asuntos personales, señor —le
pidió.
—Concedido —gritó el coronel hacia la puerta que ya se estaba cerrando.”
― The Oldest Living Married Virgin
“Jack la miró largamente. ¿Cómo había imaginado que podría vivir sin ella?
Durante todo el infernal trayecto por la autopista cubierta de agua en un Jeep
robado, mejor dicho, prestado, había ensayado lo que iba a decir, había pensado
cómo iba a abordarla.
Una vez allí, en la misión más arriesgada de toda su vida, solo podía hacer una
cosa.”
― The Oldest Living Married Virgin
Durante todo el infernal trayecto por la autopista cubierta de agua en un Jeep
robado, mejor dicho, prestado, había ensayado lo que iba a decir, había pensado
cómo iba a abordarla.
Una vez allí, en la misión más arriesgada de toda su vida, solo podía hacer una
cosa.”
― The Oldest Living Married Virgin
“—Te quiero, Donna —al ver que ella no contestaba, controló el estremecimiento
de pánico y siguió hablando con su mejor voz de mando—. Y será mejor que tú
también me quieras. Es una orden.”
― The Oldest Living Married Virgin
de pánico y siguió hablando con su mejor voz de mando—. Y será mejor que tú
también me quieras. Es una orden.”
― The Oldest Living Married Virgin
“—Espero que hayamos hecho un bebé esta tarde, Donna. Quiero tener hijos
contigo.
Donna se quedó sin aliento y, maldición, volvió a sentir el escozor de las
lágrimas. Jack la besó con suavidad y siguió hablando.
—Quiero crear una familia contigo, Donna. La familia que siempre he querido
pero nunca pensé que encontraría.
Donna levantó la mano para acariciarle la mejilla. ¿Cómo podía habérsele
pasado por la cabeza abandonar a aquel hombre amable y fuerte?, se preguntó, y le
sonrió con orgullo.
—¿Quieres bebés? —le preguntó—. Pues hoy es tu día de suerte, marine. ¿A
que no sabes que sorpresa tengo reservada para ti?”
― The Oldest Living Married Virgin
contigo.
Donna se quedó sin aliento y, maldición, volvió a sentir el escozor de las
lágrimas. Jack la besó con suavidad y siguió hablando.
—Quiero crear una familia contigo, Donna. La familia que siempre he querido
pero nunca pensé que encontraría.
Donna levantó la mano para acariciarle la mejilla. ¿Cómo podía habérsele
pasado por la cabeza abandonar a aquel hombre amable y fuerte?, se preguntó, y le
sonrió con orgullo.
—¿Quieres bebés? —le preguntó—. Pues hoy es tu día de suerte, marine. ¿A
que no sabes que sorpresa tengo reservada para ti?”
― The Oldest Living Married Virgin
