María Amparo’s Reviews > Sonata de primavera / Sonata de estío > Status Update
María Amparo
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En todo me ayudaba aquello de ser inglesa la fragata y componerse el pasaje de herejes y mercaderes. ¡Ojos perjuros y barbas de azafrán! La raza sajona es la más despreciable de la tierra. Yo contemplando sus pugilatos grotescos y pueriles sobre la cubierta de la fragata, he sentido un nuevo matiz de la vergüenza: la vergüenza zoológica.
— Mar 21, 2024 12:00PM
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María Amparo’s Previous Updates
María Amparo
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La luz caótica de los relámpagos daba á la yerma vastedad el aspecto de esos parajes quiméricos de las leyendas penitentes: desiertos de cenizas y arenales sin fin que rodean el infierno.
— Mar 25, 2024 02:05PM
María Amparo
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En la alcoba penetró un rayo de sol tan juguetón, tan vivo, tan alegre, que al verse en el espejo se deshizo en carcajadas de oro.
— Mar 25, 2024 12:42PM
María Amparo
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Asomóse al barandar de estribor y observó un instante el fondo del mar, donde temblaban amortiguadas las estrellas. Veíanse cruzar argentados y fantásticos peces que dejaban tras si estola de fosforescentes chispas y desaparecían confundidos con los rieles de la luna:
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En una Historia de España donde leía siendo niño, aprendí que lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota.
— Mar 22, 2024 01:03PM
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En una Historia de España donde leía siendo niño, aprendí que lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota.
María Amparo
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Advertíame presa de una desusada agitación,y al mismo tiempo comprendía que no era dueño de vencerla,y que todas aquellas larvas que entonces empezaban á removerse dentro de míhabían de ser fatalmente furias y sierpes. Con un presentimiento sombrío sentía que mi mal era incurable y que mi voluntad era impotente para vencer la tentación de hacer alguna cosa audaz, irreparable¡Era aquello el vértigo de la perdición!...
— Mar 20, 2024 11:31AM
María Amparo
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Abrí el libro con religioso cuidado, aspirando la fragancia delicada y marchita que exhalaba como un aroma de santidad. En voz baja leí:
—«La ciudad mística de sor María de Jesús, llamada de Agreda.»
— Mar 19, 2024 12:39PM
—«La ciudad mística de sor María de Jesús, llamada de Agreda.»
María Amparo
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El sapo dejaba oír su canto bajo la arcada de los apreses, y el jardín, húmedo y sombrío, susurrante y obscuro, parecía su reino
— Mar 17, 2024 02:11PM
María Amparo
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Creo que primero fue un impulso ardiente, y después una audacia fría y cruel: la audacia que se admira en los labios y en los ojos de aquel retrato que del divino César Borgia pintó el divino Rafael de Sanzio.
— Mar 17, 2024 02:09PM
María Amparo
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Quise volver á()mi amoroso ensueño, pero el canto de un sapo repetido monótonamente bajo la arcada de los cipreses distraía y turbaba mi pensamiento. Recuerdo que de niño he leído muchas veces en un libro de devociones()que el diablo solía tomar ese aspecto para turbar la oración de un santo monje. Era natural que á mí me ocurriese lo mismo. Yo calumniado y mal comprendido, nunca fui otra cosa que un místico galante,
— Mar 17, 2024 01:57PM
María Amparo
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Todo fue inútil: ella adivinaba mis intenciones, y alejábase cautelosa, sin ruido, con la vista baja y las manos cruzadas sobre el escapulario del hábito monjil que conservaba puesto. Viéndola á tal extremo temerosa, yo sentía halagado mi orgullo donjuanesco, y algunas veces, sólo por turbarla, cruzaba de un lado al otro. La pobre niña al instante se prevenía para huir: yo pasaba aparentando no advertirlo.
— Mar 17, 2024 01:55PM
María Amparo
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—De un santo de mi familia. San Pedro Armengol.
Todos se inclinaron como si yo fuese el santo. El temblor de un rezo por las luengas barbas, que salían del misterio de las capuchas, y en aquel momento yo sentí el deseo de arrodillarme y besar la mano del Prior. Aquella mano que sobre todos mis pecados podía hacer la cruz: Ego te absolvo,
— Mar 16, 2024 01:48PM
Todos se inclinaron como si yo fuese el santo. El temblor de un rezo por las luengas barbas, que salían del misterio de las capuchas, y en aquel momento yo sentí el deseo de arrodillarme y besar la mano del Prior. Aquella mano que sobre todos mis pecados podía hacer la cruz: Ego te absolvo,

