Mira, creo que la poesía no es su fuerte. No hay aquí grandes poemas, si algunos destellos interesantes y por sobre todo la suma de sus obsesiones, ideas y temas de sus libros más señeros (la muerte, el erotismo, el dolor, el placer, etc.). No me parece raro que un espíritu tan voluptuoso como el de Bataille haya explorado la poesía, y al final es eso, una exploración formal; la poesía como una forma de ruptura con la ley, una ruta para desembocar su pensamiento.
Bataille es un autor que me interesa, pero la lectura de sus textos literarios es una deriva que no habría tomado de no ser por la influencia reciente de un baitalliano recalcitrante que conozco. Un devoto por supuesto, alguien que recorrió de cabo a rabo su obra, lo cual, se agradece porque me puso en conocimiento de ciertos intersticios curiosos.
No sé si podría recomendar el libro, pero es una entrada breve y quizá deba leerse de una forma menos inquisitiva con literario, no sé… solo para curiosos. De todas formas te dejo este verso del libro, que siento, surge como una forma de respuesta a mis aprensiones y apreciaciones:
Bataille es un autor que me interesa, pero la lectura de sus textos literarios es una deriva que no habría tomado de no ser por la influencia reciente de un baitalliano recalcitrante que conozco. Un devoto por supuesto, alguien que recorrió de cabo a rabo su obra, lo cual, se agradece porque me puso en conocimiento de ciertos intersticios curiosos.
No sé si podría recomendar el libro, pero es una entrada breve y quizá deba leerse de una forma menos inquisitiva con literario, no sé… solo para curiosos.
De todas formas te dejo este verso del libro, que siento, surge como una forma de respuesta a mis aprensiones y apreciaciones:
“Me acerco a la poesía; pero para ofenderla”