Tengo un gran defecto: me gusta comprender las cosas, y por ello a veces me enredo en la búsqueda de respuestas para cuestiones que a lo mejor no tienen ni una solución ni una explicación coherente.
¿A quién perjudico siendo como soy? ¿Acaso no somos todos un poco raros? ¿Quién no tiene alguna manía? ¿No es peor la gente que declara ser normal y siempre está incordiando a los demás? Yo creo que ser raro significa ser único. Y eso, más que un defecto, me parece un virtud.