“Soy el eterno Diferente, el eterno Aplazado, lo Superfluo del Abismo. Quedé fuera de la Creación. Soy el Dios de los mundos que antes fueron del Mundo, los reyes de Edom, que reinaron mal antes de Israel. Mi presencia en este universo es la de alguien que no ha sido invitado. Llevo conmigo recuerdos de cosas que no llegaron a ser, pero casi llegaron a ser. (Entonces reinaba la oscuridad, y no había equilibrio.)
Sin embargo, la verdad es que no existo; ni yo, ni nada. Todo este universo, y el resto de universos, con sus diversos creadores y sus diversos Satanes (más o menos perfectos e instruidos) son vacíos dentro del vacío, nadas que giran, como satélites, en la órbita inútil de ninguna cosa.”
―
Fernando Pessoa,
La hora del Diablo