“Cuando enterramos a los viejos, enterramos el pasado conocido, el pasado que a veces imaginamos mejor de lo que fue, pero el pasado al fin y al cabo, habitado en parte por nosotros. El recuerdo es el tema inevitable, el consuelo final. Pero cuando enterramos recién nacidos, enterramos el futuro, inmanejable y desconocido, lleno de promesas y posibilidades, de logros teñidos de esperanzas color de rosa.”
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Thomas Lynch,
El enterrador: El libro que inspiró la serie «A dos metros bajo tierra»