“Dos explosiones iniciaron la masacre. Antonio disparó de izquierda a derecha contra la gente, que pasó del desconcierto a un pánico generalizado con los primeros gritos que se iban mezclando con el sonido de las balas. Todos tratan de correr, pero debido a la oscuridad, chocan torpemente entre ellos, unos simplemente se tiran al piso y se cubren con sus manos, otros tantos mueren abatidos”
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Allan Fis,
Crónicas de una masacre