“—¡Tenemos que contactar de nuevo al Mayor Tom! —gritó de pronto, sacando a Jesús y Juan de sus mundos personales.
—¿A esta hora? —replicó el dueño de casa.
—¡Da lo mismo la hora! Si alguien sabe si hay algo que podamos hacer, es él —respondió Ramón al tiempo que se acomodaba en el computador.”
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J. Y. Zafira F.,
Ascensión - blanco