“Todos los seres humanos, desde la más tierna infancia, vamos generando mecanismos de defensa frente a las agresiones del entorno. La vida es un regalo maravilloso, pero no es un camino de rosas. Seguramente sería demasiado aburrido si no tuviésemos que enfrentarnos a momentos duros, a varios reveses y a circunstancias adversas. Seguramente, también, si no fuera por esos instantes dolorosos seríamos incapaces de apreciar las situaciones extraordinarias y fascinantes, cargadas de alegría, que por suerte nos obsequia la existencia.”
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Enrique Laso,
Los crímenes azules