“Vincent quería que sus obras transmitieran emociones, por lo que necesitaba sentir melancolía para incluirla en su trabajo:
«La vida del artista es un auténtico calvario. Y aunque parezca irónico, es lo que nos mantiene vivos. La pasión nos alienta y morimos cuando no hay nada que la alimente. No nos importa atravesar un camino lleno de espinas, porque también encontramos poesía.» (Carta 675, Arlés, c.8 de septiembre de 1888)”
―
Liesbeth Heenk,
Van Gogh y sus Cartas a Theo: Más allá de la Leyenda (Misterios de Van Gogh nº 2)