“Había desaparecido ese velo mágico que hacía que pudiéramos
decirnos casi cualquier cosa, mirarnos a los ojos y abrir nuestros corazones;
dejamos la niñez atrás como la piel de una serpiente,
y la pubertad nos arrebató la frescura de la verdad.”
―
Federico Axat,
El pantano de las mariposas