Tu voz cambió después, cuandotodo ya estaba manchado. De tu garganta brotó la ternura; al borde de la puerta rescataste un abrazo que incluso tú creías olvidado.Peroese gestonacía muertoy ambos lo sabíamos.Imposible rebobinar. Aun así, ahora que habíamos visto lo que seescondía debajo de cadadisfraz, no podíamos evitarlo, nos preguntábamos sobre las otras posibilidades que […]
Published on November 05, 2015 01:21