Lo primero que vi a través de mi cortina de lágrimas cuando salí de la UVI fue a Annie y Mimi levantándose como resortes, las dos temblando como hojas al ver en qué estado me sacaban las enfermeras. Estaba llorando a moco tendido y temblando como una hoja.
Sabía que estaba ahí. Siempre lo había sabido. Si no fuera a volver, o estuviera a punto de morir, yo lo sabría, de la misma manera que sabía que era él quien me tocaba cuando alguien ponía la mano en mi espalda. Antes, pensaba ...
Published on September 23, 2020 11:43