Covinsky.

No entendía cómo las guerras podían durar más de unas horas viendo cómo me sentí en el instante en que Alec abandonó la bañera y me dijo “quédate aquí”. Igual que un macho alfa que cuida de su manada, en cuanto había peligro, en Alec se despertaba un instinto protector que me recordaba muchísimo al de un león defendiendo a sus cachorros. Y en mí se despertaba la angustia propia de la presa moribunda que no podía hacer nada más que esperar y ver quién de los dos depredadores ganaba la batalla,...
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Published on February 23, 2020 12:21
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