La revolución programada (como síntesis lúdica e ideológica)

A decir de John Gray, la violencia en las revoluciones es una tradición que se remonta a los jacobinos y pasa por el marxismo hasta nuestros días. Recrudecer esta certidumbre como alternativa en la cultura y sus expresiones artísticas implicadas sería pensarla como flujo propio de los objetos "revolucionarios" como valor de cambio en el mercado. Así, un Bansky, que se cotiza y se autodestruye como firma de contra-operación una vez hecha la venta.

Ahora, en el adormecimiento de lo que implica el entretenimiento como una aparente manera de fugarse en el relato de las maravillas del mercado, podría decirse que la revolución, frente a la maleabilidad del capitalismo absorbente de todo discurso que le contraria, ha sido por fin, vuelta objeto de un mundo virtualizado en InFAMOUS  Second Son. La protesta como ideología frente a la opresión de un sistema que regula a extraños portadores de poderes, a la manera de la serie Heroes, pero cargado de protesta contra las autoridades (operarias de un bien obsoleto y obsoletas ellas mismas).



Como ideología: porque tiene como función la dicotomía moral de siempre (bien/mal) frente a un sentido individual (y comunitario) en el que la identidad marca la diferencia (el personaje pertenece a una tribu indígena). Esta se convierte en una plataforma para desarrollar la protesta por una razón más "general" o más allá del sentido comunitario identitario: salta hacia los perseguidos cuyo poder sobrenatural es amenazante.


Como corolario está el graffiti como crítica y es ahí donde las formas de protesta "marginales" a la Bansky se reproducen como figura programada (sólo dos opciones determinadas por la moral del karma en el discurso del juego), provocativa o, acaso, pacífica, pero racional y crítica (humorística):


BanskyEn una parodia de Bansky (considerado como hipotexto),el graffiti de Second Son puede ser provocativo y con pretenciones explosivas; mucho más directo según el juego de decisiones que parten el mundo en buenos y malos. La revolución del personaje tiene que obrarse inevitablemente violenta, sobre todo porque el lenguaje de la represión puede combatirse desde lo sobrenatural. Si hay resistencia, es operativa con miras a una especie de "equilibrio de poderes" entre los perseguidores y los perseguidos.
inFAMOUS Second Son

De una afectación personal y tribal a un ideal comunitario más o menos claro en la buena voluntad del personaje, aparece la ilusión que sólo la utopía de la liberación de los opresores y la igualdad de trato y derechos puede ofrecer en el discurso laico del sentido común. Esta premisa se reproduce en el juego como praxis de ese logro que sólo el poder sobrenatural puede lograr: la conquista gradual de los espacios de la ciudad virtual de Seattle ocupados por DOP. el adversario, retratado como "fuerzas especiales" al estilo de un SWAT o Guardia Nacional suelta por las calles.

A este respecto, la ciudad juega el papel de un cuerpo afectado que debe ser liberado de su mal (como en el naturalismo de Zola), marcándose en el mapa del mismo las zonas "afectadas" como rojas con imágenes latentes de los asentamientos de DOP. Se va haciendo un progreso hacia el triunfo posible de ese bienestar encarnado por las decisiones del buen karma en la reproducción espacial de carácter infinito y programado del número, propio de una metrópoli. La ciudad es una entidad abstracta de valores dicotómicos.

En fin, la forma adoptada que vincula la protesta, la violencia, la revolución acaban por ser meras funciones en un juego basado en el cumplimiento de objetivos que afirman una ideología, con la apariencia del sentido común determinado a la vez por las descripciones de decisiones importantes en la historia. Este mundo reproducido como lenguaje de programación en alta definición es atravesado por el carácter ideológico de las utopías del progreso de las propuestas político-filosóficas de los últimos dos siglos, pero, con la función indexical al carácter lúdico de un sistema que ya los ha convertido en narración y pasatiempo como restos de las últimas formas posibles de revolución y que parecen confirmar indirectamente lo que Gray critica respecto de la teleología del pesnamiento laico respecto del "avance" de la humanidad:

la humanidad no puede avanzar ni retroceder, porque la humanidad, como tal no puede actuar: no existe ninguna entidad colectiva que esté dotada de intenciones o fines, sino únicamente unos esforzados y efímeros animales con sus propias pasiones e ilusiones individuales. (Misa Negra).
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Published on June 23, 2019 12:19
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Aurora y otras sombras

Manuel Monroy Correa
Impresiones sobre lecturas y cosas que vienen y van.
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