-¿Crees que soy una estúpida por intentar sorprender a un chico que vosotras pensáis que no me merece?-le pregunté a Momo mientras me abrazaba a la almohada. Tras huir corriendo de casa de Taïssa, Momo había venido detrás de mí y me había convencido de que no me fuera a mi casa. Me quedaría en la suya, donde haría que me olvidara del mal trago pasado a base de ponernos moradas a dulces y ver comedias románticas en las que nadie sufría, todas protagonizadas por los chicos de moda del siglo pas...
Published on December 02, 2018 08:58