- ¡Ay señor! - dijo la Sobrina -. Bien los puede vuestra merced mandar quemar, como a los demás; porque no sería mucho que, habiendo sanado mi señor tío de la enfermedad caballeresca, leyendo éstos se le antojase de hacerse pastor y andarse por los bosques y prados cantando y tañendo, y, lo que sería peor, HACERSE POETA, que, según dicen, es ENFERMEDAD INCURABLE Y PEGAZDIZA.
— Jan 31, 2021 01:09PM
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