“—¿Y entonces por qué le dejaste por mí?
—Porque él no me quería. Y tú sí.
Esa no era la respuesta que yo quería oír.
—¿Te quedaste conmigo sólo porque yo sí te quiero? —pregunté muy despacito, dándole una segunda oportunidad.
—Nunca subestimes el poder de sentirse querido —repuso él bajando la mirada.”
―
Nayra Ginory,
A través del sexo