“¿Qué nos ha sucedido? —preguntó Dalinar—. ¿Dónde está nuestro honor? —El honor ha muerto —susurró una voz a su lado. Dalinar se volvió y miró al capitán Kaladin. No había advertido que el hombre del puente bajaba los escalones tras él. Kaladin inspiró profundamente y luego miró a Dalinar. —Pero veré qué puedo hacer. Si sale mal, cuida de mis hombres. Lanza en mano, se agarró al borde de la muralla y saltó a las arenas de abajo.”
―
Brandon Sanderson,
Palabras radiantes