“Un gerente tarda entre 12 y 18 meses en entender perfectamente lo que se espera de la posición. Luego, tiene entre 18 y 24 meses de alta productividad: cambios en el equipo, procesos, mejoras, revisiones estratégicas, microajustes. Conoce perfectamente toda su área de influencia. La interacción entre este conocimiento y su bagaje exclusivo (experiencia, formación y valores) generará un pico de mejoras. Sin embargo, a los tres años de ocupar una posición, un gerente ya es responsable de prácticamente todo lo que pasa en su área. Tiene menos ideas nuevas y, de a poco, ya no puede hacer más cambios relevantes, solo administrar lo que hay”.”
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Leo Piccioli,
Soy Solo: Historias honestas de liderazgo para ser feliz en el siglo XXI