Es aquí donde llegas a conocer a Dios más íntimamente que nunca. Es aquí donde experimentas un nuevo nivel de confianza, donde crees cada vez que Dios no permitirá que seas presionado «más de lo que podéis resistir» (1 Cor. 10:13). Aquí desarrollas los tesoros difíciles de ganar de la humildad, la autenticidad y la obediencia, y te encuentras más preparado que nunca para abrazar por completo la vida de la tierra prometida

