Dionisio Ridruejo

Dionisio Ridruejo’s Followers (7)

member photo
member photo
member photo
member photo
member photo
member photo
member photo

Dionisio Ridruejo


Born
in Burgo de Osma, Soria, Spain
October 12, 1912

Died
June 29, 1975


Average rating: 3.62 · 71 ratings · 11 reviews · 43 distinct worksSimilar authors
Cuadernos de Rusia

by
3.69 avg rating — 16 ratings — published 1978 — 4 editions
Rate this book
Clear rating
Casi unas memorias: Con fue...

3.64 avg rating — 11 ratings — published 1976 — 5 editions
Rate this book
Clear rating
Primer libro de amor. Poesí...

2.83 avg rating — 6 ratings — published 2000 — 2 editions
Rate this book
Clear rating
Entre Literatura y Politica

3.50 avg rating — 2 ratings
Rate this book
Clear rating
Poesía (El Libro de bolsill...

3.50 avg rating — 2 ratings
Rate this book
Clear rating
Castilla La Vieja 1: Santan...

really liked it 4.00 avg rating — 1 rating — published 1973
Rate this book
Clear rating
Sombras y bultos

really liked it 4.00 avg rating — 1 rating2 editions
Rate this book
Clear rating
Cuadernos de Rusia: Diario ...

by
really liked it 4.00 avg rating — 1 rating
Rate this book
Clear rating
Memorias de una imajinacion...

liked it 3.00 avg rating — 1 rating
Rate this book
Clear rating
Castilla la Vieja 6: Ávila

liked it 3.00 avg rating — 1 rating
Rate this book
Clear rating
More books by Dionisio Ridruejo…
Castilla la Vieja 1: Santander Castilla la Vieja 2: Burgos Castilla La Vieja 3: Logroño Castilla la Vieja 4: Soria Castilla la Vieja 5: Segovia Castilla la Vieja 6: Ávila
(6 books)
by
liked it 3.00 avg rating — 1 rating

Quotes by Dionisio Ridruejo  (?)
Quotes are added by the Goodreads community and are not verified by Goodreads. (Learn more)

“Y la primavera, con 18 grados bajo cero por las noches, se va aproximando. Nos espera una primavera de fango y de agua. El deshielo convertirá todo esto en una gran laguna, en una charca cenagosa. Con el primer calor resucitarán los muertos nuevos. Resucitarán a la muerte: a la descomposición. Abajo, en la posición del puente, se sabe que hay unas docenas de ellos cubiertos por un palmo de nieve solamente. Están allí intactos, frescos, con sus colores vivos, con su sangre sin restañar casi. En Novgorod quedan todavía muertos en las casas. Son muertos que murieron allí de muerte natural, de hambre o de resignación, cuando los rusos abandonaron la ciudad y ellos no quisieron abandonar su techo. Se les ha encontrado junto a la chimenea apagada, como calentándose aún –hielo con hielo–; en sus camas y sentados a la mesa. Estaban y algunos aún estarán allí intactos y amojamados, esperando la primavera de su destrucción. Sólo después del deshielo la tierra rusa se abre para dar el descanso a la pobre, sufrida carne.”
Dionisio Ridruejo, Cuadernos de Rusia