La nube púrpura podría considerarse algo así como el génesis del género post-apocalíptico, de último hombre sobre la Tierra, y digo podría considerarse porque basta con que me exprese tan tajantemente para que la cague y resulte que ya en el siglo XVIII un novelista finés escribiera una tan primerisima como oscura novela que sentara las bases del subgénero; pero a efectos prácticos, y para facilitar la tarea de este, el que reseña, vamos a seguir engañándonos a nosotros mismos y tratar la novela del regio M.P. Shiel -no en balde, autoproclamado rey de Redonda- como el primer exponente de dicho subgénero, con las virtudes y fallos que toda obra seminal tiene.
En esta novela seguimos los pasos de Adam, un medico que se enrola, medios bastante turbios mediante, en una expedición al Ártico de la que, no muy sorprendentemente dado su estado mental y emocional, queda como último superviviente. Lo que nuestro protagonista no sabía es que su talento para la supervivencia abarcaba a todo el globo, pues mientras el se hallaba en el polo una inconmensurable nube ponzoñosa de tonos violetas ha extinguido toda la humanidad.
Ya solo con la sinopsis acojona, ¿eh? ¿A que dan ganas de leer? Pues sigamos, sigamos a Adam en su deambular por el planeta como último superviviente de nuestra raza...
La historia recuerda vagamente a Soy Leyenda, pero en minimalista, pues ni tenemos mutantes sanguinarios ni perrete. Solo a Adam y su psicosis, viviendo en un purgatorio desolado, solo frente a una naturaleza que sin la actividad del hombre esta más desbocada que nunca. La trama esta reducida a su mínima expresión, como veis, esta es una historia que impacta más por la fuerza de sus imágenes y la profundad de sus reflexiones. Desgraciadamente, es tan larga que se hace al poco reiterativa, por lo que las imágenes perturbadoras dejan de serlo en el momento en que se convierten en decorado, y la profundidad no es tal, pues cuando pensabas que te estabas ahogando en simbología cristiana, angustia existencial y la lucha del yo contra lo intangible, te das cuenta de que durante todo el tiempo hacías pie y estabas gritando como un gilipollas, porque las reflexiones, de cansinas, puedes no solo repetírtelas a ti mismo de memoria sino hasta predecir en que momento de la historia van a volver a aparecer.
No quiero destripar los pocos giros que tiene la trama, pero creedme cuando os digo que los vais a ver venir todos, no porque la novela sea previsible, que también, sino porque su influencia ha sido tal que muchas historias de este palo han repetido este esquema. Dicho esto, ¿merece la pena leer la novela? Pues según lo que uno busque, os confieso. Hasta la mitad de la novela la historia me estaba gustando -pese a la carrera de obstáculos que era la traducción-, porque todo se sentía más o menos novedoso, había inquietud, misterio, imágenes potentes que remitían a los pasajes más crudos de Arthur Gordon Pym, y un verdadero sentimiento de angustia que, unido al estado mental del protagonista y narrador, ya de por si bastante tocado del ala, hacia sentir a uno un constante desasosiego y misterio, pues todo parecía impredecible. Sin embargo, luego de esas primeras 100 paginas la historia empieza a desmoronarse para pasar a ser tediosa por repetitiva, y es que a la décima ciudad incendiada lo iconoclasta pierde su gracia, mire usted.
Me cuesta recomendarla, por un lado es un verdadero clásico, y como tal ha de leerse, pese a que obras más modernas hayan superado con creces la fuerza de su premisa y, sobre todo, su irregular ejecución. Dejo en el potencial lector la decisión de si acompañar al tarao de Adam en su errar incendiario o de alejarse silenciosamente, sin quitarle los ojos de encima, que por algo digo que esta como una manada de cabras, para buscar escenarios post-apocalípticos algo más estimulantes.
P.D: esto ya como curiosidad. Cuando leí por primera vez, hace años, la novelita de Arthur Conan Doyle La Zona Envenenada, aventura del singularísimo Profesor Challenger, la encontré como una de las obras mas originales y divertidas de este subgénero. Ahora que he leído esta historia, escrita mas de 10 años después, me doy cuenta de que no es para nada tan original, pero si hace que su final sea mucho mas "simpático" -si es que puede usarse este adjetivo para describir cualquier escena de una historia post-apocalíptica. Por cierto que esa novela si la recomiendo, pero mucho. ¡Qué coño, y el resto de historias del profesor Challenger!