Este es el libro del que todo el mundo habla ahora mismo. Se publicó hace veinticinco años, pero es ahora cuando lo han traducido al español por primera vez. Me enteré que era de universos paralelos y supe que tenía que leerlo. Además, la portada me parece preciosa y perfecta, es un libro que entra por los ojos en todos los sentidos.
La verdad es que no lo esperaba tal como es, pensaba que iba a ser más psicodélico, onírico, futurista y confuso, pero se basa en nuestro mundo, a finales de los años 80 del siglo XX, en una historia cotidiana, en la existencia de una mujer de 33 años (la edad que tengo yo ahora), que descontenta con su vida empieza a imaginar otras y acaba haciendo intercambios con sus otras yoes de otras dimensiones en las que su vida tiene infinidad de posibilidades distintas. Para ella es muy desconcertante y angustioso, y esa angustia y hasta claustrofobia se transmiten cuando queda atrapada en realidades oscuras y sin alternativas. Si te pones en su piel es terrorífico, pero este no es un libro de terror, no hay que confundirlo.
O tal vez no sea eso. Tal vez nos habla de una mujer que sufre un trastorno mental, algo relacionado con la personalidad múltiple, y no es que viaje a otros mundos, sino que todo está en su mente porque es el único sitio en que se siente… libre. O igual son las dos cosas a la vez. Puede que se vuelva loca a causa de viajar entre realidades. O puede que solo los locos tengan esa capacidad de viajar a otros mundos.
Sea como sea, es un libro en el que se puede palpar la tristeza, la soledad y la amargura de los sueños incumplidos, que nos hace preguntarnos quienes somos y qué queremos, y en el que se explora mucho la idea de “¿cómo sería ahora mi vida si en lugar de esto hubiese hecho lo otro?”. Por lo tanto es difícil no sentirse identificada en algún momento con ese descontento y estancamiento de la protagonista. ¿Quién no se ha sentido así nunca o ha imaginado otras vidas? Yo misma lo hago mucho, y aunque no cambiaría de realidad, sí puedo sentir la curiosidad de querer ver otras posibilidades. Pero eso sería demasiado peligroso emocionalmente.
Es interesante porque durante la lectura he pensado muchas cosas diferentes, tenía varias teorías, y al final me he dado cuenta de que cualquiera tendría sentido, desde que Clare tiene algún tipo de trastorno de personalidad múltiple y está todo en su mente, a que los universos paralelos realmente existen. También se me pasó por la cabeza que estaba en coma y lo estaba soñando todo. Luego ves que se dan pistas que dejan ver una enfermedad mental, que ella cuando se ve reflejada en una ventana, por ejemplo, ve otra versión de sí misma en la misma realidad. Pero luego cualquier mundo a los que viaja parece creíble al 100%, así que al final crees que todo encaja, como en "Otra vuelta de tuerca".
Tal vez el universo más agobiante de los que Clare visita sea uno en el que despierta en terapia mental y su vida está rotísima (capítulo 13, creo), pero empieza a recuperarse y a tener proyectos. Esta realidad, a pesar de que empieza fatal, me gustó muchísimo por la capacidad de superación. Por un momento pensé que se iba a quedar con esa versión de sí misma. Y luego, el que va detrás me ha sabido a poco, es el de más ciencia ficción pero también de los más cortos, y creo que tenía mucho potencial. Me habría gustado ver la idea más desarrollada: investigaciones científicas sobre los sueños, personas que tienen la capacidad de viajar entre mundos mientras duermen y se ganan así la vida, un ritual en el que la gente se cambia el nombre a los 16 años… Me parecía todo muy jugoso (una novela solo de esto molaría, al estilo Philip K. Dick).
El final me ha parecido más suave y feliz de lo que esperaba, aunque deja suficientes datos para dejarte pensando en qué universo está realmente Clare o si es el “original”, que yo creo que no, pero ella se queda porque es el que más se ajusta a lo que está buscando en la vida (una pareja). En fin, me parece demasiado redondo, a pesar de que en esa realidad su hermano está muerto y su mejor amiga ni siquiera la conoce. Esperaba algo más tétrico, que quedase atrapada en alguna de las posibilidades más funestas.
En general me ha gustado y creo que para lo corto que es lleva mucha información y bien explicada. Hay ciertas nociones de física cuántica, pero para todos los públicos. Había visto comentarios de gentes en Goodreads que decían que es un libro confuso y que no les había gustado, pero no sé cómo lee la gente: para mí está clarísimo todo y no me he perdido en ningún momento. Es que te dice desde el principio lo que hay (el libro empieza muy directo), esos viajes entre dimensiones, esos intercambios de mente con otras yoes, la posibilidad de una enfermedad mental… Está todo. No hay más. Solo hay que leer con interés. Luego está lo identificada que te sientas con ciertas cosas o no, o la versión que quieras adoptar, que es subjetiva y personal.
Otra cosa de la que se ha quejado alguna gente es de que Clare base su búsqueda de felicidad en encontrar pareja, pero creo que a esas personas el árbol no les ha dejado ver el bosque, porque hay cosas más complejas en la vida de Clare: el estancamiento laboral, el haber estudiado algo que no le gustaba, arrastrar media vida la muerte de su hermano (de la que se culpa), el no haber salido nunca de su pueblo… En general son problemas “del primer mundo”, como si las aspiraciones sociales tuvieran que seguir la misma regla obligatoria para todo el mundo porque es lo que todo el mundo hace: estudiar, trabajar, viajar a otro continente, casarse, tener hijos, comprarse una casa… La misma carrera vital, la misma línea para todos. Y en el momento en que pasamos de los 30 y no lo hemos cumplido, estamos mal vistos y nos sentimos mal con nosotros mismos “porque si fulanito lo hizo yo también tengo que hacerlo”, cuando la verdad es que cada uno es libre de llevar su vida como quiera, de no tener hijos o de tener siete, de estudiar o no estudiar… La felicidad está precisamente en elegir y asumir las consecuencias. Y eso es lo que le pasa a Clare, que se agobia ella sola con todo eso. La insatisfacción general es lo que la lleva a imaginar otras vidas socialmente aceptadas, tanto si puede viajar entre mundos realmente como si no.
En fin, estoy desvariando (puede que yo crea en los universos paralelos en la vida real). Y el libro, sin ser todo lo redondo o trepidante que esperaba, me ha gustado bastante. No dejaba de imaginar una película mientras leía, creo que funcionaría muy bien. Sé que voy a pensar mucho en esta lectura según vaya pasando el tiempo y eso es de las mejores cosas que encuentro en un libro, que por mucho que pase el tiempo lo sigas teniendo en la cabeza y pensando en teorías. Y también creo que sería una novela muy disfrutable a la hora de releer, porque saldrían a la luz muchos más detalles que le aportarían más chicha todavía a las diferentes teorías.