Terminada la primera parte (o primer libro, son dos). Constan las biografías de Julio César, Octavio Augusto y Tiberio. En la reseña que hice sobre Vidas paralelas, de Plutarco, decía que Suetonio era menos formal y más visceral (y chismoso) que Plutarco, y quizás por aquello es que fue durante mucho tiempo demeritado como biógrafo e historiador. Pero creo que simplemente Suetonio tiene un estilo muy definido, y, por algún motivo personal, gustos particulares, interpretaciones subjetivas (lo cual es completamente lícito en la Historia) le mete más leña a Julio César que Plutarco. Está matizado, sí, entre lo bueno y lo malo del personaje, pero ahonda en situaciones o anécdotas morbosas (como cuando se le acusó a Julio César de haberse dejado sodomizar por un rey para conseguir favores, Plutarco no menciona aquello y se limita a decir algo así como "las cosas que se decían por muy vulgares, no quisiera repetirlas aquí"). Pero Suetonio le da con todo. Sobre Octavio Augusto, también muestra sus pros y sus contras, pero el personaje sale muy bien librado y quizás queda como el más ecuánime de los tres. A Tiberio también le canta sus bemoles, sus aciertos, pero no se guarda en describir sus perversiones, en el momento en el que se retira de Roma y según Suetonio, "se desató". Yo, como Plutarco, no quisiera repetir aquí aquellos actos por "muy vulgares", pero ya se podrán imaginar por la talla de los personajes. Estos son los tres primeros Césares, faltan nueve, entre ellos, el que sucedió a Tiberio, Calígula, que, conocido es por todos que fue un loco sanguinario, y bueno, supongo que la narración de Suetonio contribuyó en gran medida a esa imagen que ha trascendido de él. Como conozco la historia de Calígula, sé que lo de Tiberio no es nada al lado de lo suyo, así que el segundo libro empezará fuerte. Para dar nada más un pequeño contexto histórico: César no fue emperador, no dejó descendencia, pero su sobrino-nieto fue Augusto, quien ascendió al poder después de gobernar Roma junto con Marco Antonio; a la muerte de éste queda nombrado como el primer César. Tuvo una hija, Julia, pero la repudió a ella y a su descendencia, así que su heredero al trono fue su hijo adoptivo Tiberio, quien era hijo de su esposa Livia de un anterior matrimonio. A Tiberio no le sucederán sus hijos Germánico (adoptivo, hijo de su hermano) y Druso (hijo de su primer matrimonio) porque murieron (aunque Suetonio dice que él mismo los mandaría a matar), y también se deshizo de sus nietos, a quienes sí repudió, encerró, torturó y les hizo morir de hambre. De ellos, solo quedó Calígula, su otro nieto, que extrañamente no se lo nombra más que un par de veces, pero no se habla de por qué él no fue repudiado por Tiberio ni de su cercanía con él. Supongo hablará de eso en el capítulo de Calígula...