4 Estrellitas. Debo decir que para ser diferente me ha gustado mucho, más de lo que esperaba, que confieso, no era mucho.
Éste segundo libro de los Rokesby es bastante distinto a lo que Julia Quinn nos tiene acostumbradas; es verdad que le falta ésa chispa, esa comicidad y esas escenas y situaciones tan suyas. Si lo pienso, no parece una novela escrita por ella. Pero a pesar de ése giro, a mí el libro me ha gustado.
"Un marido inventado" ocurre íntegramente en América, en concreto en la muy pequeña ciudad de Nueva York en 1779. Como sabemos, Edward Rokesby, al ser el segundón en el título, se alistó en el ejército. Y ahora se encuentra en América luchando en la Guerra de la Independencia. En una de sus misiones resultó herido de gravedad y casi dado por muerto, ahora está en un hospital improvisado en Nueva York, y un ángel lo ha cuidado y traído a la vida.
Cecilia Hartcourt es una joven británica de buena familia pero bajo linaje. Su hermano Thomas está en el ejército luchando en América y su padre acaba de fallecer, está sola y le ha llegado una carta sobre el estado de gravedad de su hermano. Ante la tentativa de su asqueroso primo, que se presenta en casa pensando que va a heredar, Cecilia guarda unas pertenencias en una bolsa y compra un pasaje en Liverpool para viajar a América y descubrir qué ha pasado con su hermano.
En Nueva York nadie sabe nada de Thomas, y ningún oficial quiere hablar con ella; hasta que descubre que Edward Rokesby, el mejor amigo de su hermano en el ejército, está herido en el hospital. Si alguien sabe qué fue de Thomas, tiene que ser Edward, pero también le ponen trabas a su permanencia en el hospital, hasta que en un ataque de impulsividad Cecilia dice que es su esposo.
El problema llegará cuando Edward de repente despierte, y se encuentre con Cecilia. Ella no querría llevar la farsa más allá, pero Edward no recuerda lo ocurrido en los últimos tres o cuatro meses, y delante de un oficial y un médico, Cecilia le dice que se casaron por poderes, alentado por su hermano. Edward no es quien para dudar de las palabras de la dama, nunca la había visto, pero siente que la conoce desde siempre, Thomas siempre le enseñaba y le leía las cartas de su hermana, y entre ellos se mandaban unas líneas. Ahora, por fín ha conocido a Cecilia y está satisfecho con lo que ha visto.
Poco a poco, Edward se recupera y a ambos, siendo marido y mujer les dan alojamiento en una posada. Cecilia se lamenta de seguir con su farsa, no quiere engañar a Edward, pero le necesita si quiere encontrar a su hermano.
De modo que el libro se desarrollará de ésa manera, ambos protagonistas intentando averiguar qué pasó con Thomas. Edward intentando recuperar la memoria, y Cecilia, reprochándose por la farsa. Pero como en toda historia romántica, el roce hace el cariño y los protagonistas están "casados". Edward no lamenta para nada estar casado con Cecilia, pero si le gustaría poder recordar a Thomas pidiéndole que se casara con su hermana.
No voy a decir mucho más, ni qué ocurre ni qué pasa con Thomas. Pero sí diré que aunque es una historia sin muchos giros o sobresaltos, a mí me ha gustado. No hay grandes conflictos, y el romance es bastante bonito, todo lo bonito que puede ser ante un engaño de semejante calibre, pero ha tenido algo. Los protagonistas gustan fácilmente y te haces a ellos, Edward es un amor como puede serlo cualquier hombre de Julia Quinn y Cecilia es perfecta para él.
Sin más, diré que pese a las malas críticas que están teniendo los Rokesby, a mí me están gustando, mas que las Smythe-Smith, que me parecieron terriblemente sosas. Y al menos en éste libro, ha habido algo más de contexto con la Guerra de la Independencia de por medio. Por último, espero no tardar mucho en leer el libro de Andrew, ya veremos qué nos espera del tercer hermano.