What do you think?
Rate this book


茨威格擅长刻画人物的性格,描写人物的心理,尤其是女性。他笔下的女主人公往往有不幸的遭遇,他先用细腻、优雅的文笔将这些遭遇记录下来,再一点点剖析不幸背后的精神匮乏和道德败坏,同时赞扬爱和仁慈。虽然他比较喜欢设定一些戏剧性的情节,但他并不靠这些情节吸引读者,而是笔下那些看似平淡,却又令人欷歔感慨、流连忘返的人和感情。本书选取的《一个陌生女人的来信》便是这种风格的代表作,描述了一个女人与一位作家之间长达十八年的恋情,令人读后百感交集
Paperback
First published August 10, 1922
“A ti que nunca me has conocido”Por lo sumamente opuesto que ha sido mi sentimiento actual frente a la idea que conservaba de mi anterior lectura de la novela, me entretuve en leer algunos comentarios sobre este relato, tanto en esta página como fuera de ella. La mayoría destacan la grandeza del amor aquí novelado, tan puro y trágico, la incondicional entrega a un ser del todo ignorante de la pasión que provoca. Muchos hay que, más que amor, ven una obsesión morbosa de una mujer trastornada desde la infancia. Algunos hasta se indignan por su enfermiza dependencia del hombre, por su cobardía, por su pasividad. Y tampoco falta quien desprecia la historia por inverosímil o contradictoria. Y en efecto, así puede llegar a considerarse si perdemos de vista que es una carta y no somos capaces de ponernos en la piel del escritor, el pasivo protagonista y destinatario de la misiva, víctima de una venganza cruel por un delito que nunca cometió.
“Para mí lo eras todo, toda mi vida. Todo existía sólo si tenía relación contigo, toda mi vida sólo tenía sentido si se vinculaba a ti. Transformaste toda mi existencia.”No es la primera vez que Zweig trata la figura del seductor, aunque en este caso el personaje no tuviera que esforzase mucho, y, aunque claramente no sea un tipo de persona que el autor admire, estoy convencido de que siente por tales individuos una inconfesable envidia, aunque esté teñida de una malsana inquina. Sin duda, esta animadversión que el autor siente por estos tipos atractivos y seductores, gozadores irresponsables de la compañía de mujeres bellas que, a su vez, no muestran gran resistencia a sus encantos, no la ha transmitido nunca Zweig de forma tan admirable como en esta tan corta como fascinante novela.
“Lo que quieres es entregarte a todos, al mundo, no quieres ninguna víctima. Si ahora te digo, querido, que me entregué a ti aún virgen, te lo suplico, no me malinterpretes. No te culpo, tú no me provocaste, ni me mentiste, ni me sedujiste. Fui yo quien te buscó, quien se lanzó a tus brazos y se precipitó en su destino. Nunca, nunca te voy a acusar…”Y qué es la carta sino una durísima acusación, una cruel venganza, un perverso y gratuito último acto, que además de imposibilitar la duda sobre su contenido hace irreparable el daño ocasionado, contra alguien que simplemente disfrutó de la compañía de mujeres a las que no engañaba, a las que nada prometía, de las que, eso sí, rápidamente se olvidaba. Ese fue su único pecado, no enamorarse de quién de él se enamoró, no querer más relación que el placer que su compañía le proporcionaba ocasionalmente, no fijar en su memoria ninguno de los encuentros.
“Te lo quería explicar para que tú, que no me conoces, empezaras a ser mínimamente consciente de cómo una vida dependía de ti y en ti se sustentaba.”Puedo imaginarme a Zweig gozando como un gorrino en un charco de barro con cada una de las puñaladas que la anónima le asestaba al ignorante amante: la descripción de la horrorosa situación en la que se encuentra mientras escribe la carta, el propio anuncio de su muerte, el tipo de vida que su amor le “obligó” a llevar, a quién y cómo tuvo que entregarse sin poder entregarse totalmente, hasta ese cínico final de la carta:
“No me echarás de menos…eso me consuela, no cambiará nada de tu vida, tan bonita y luminosa… no te causo ningún daño con mi muerte… ¡oh, querido, esto me consuela!”
نجيء إلى الحياة و سوف نمضي
و دقات القلوب لها مشيئة
أنا و الله عشت طريد عمري
و روحي أينما جنحت بريئة
أحاسب أنني أخطأت يوما
و هذى الأرض جاءت من خطيئة



