"con mayor frecuencia me centro en el dolor, muchas veces intensísimo, y en el esfuerzo hercúleo, únicamente para resistir, para existir en este mundo, que ha de hacer una persona que domina tan mal las estrategias básicas para enfrentarse a la vida como yo. Como creo que, en mayor o menor medida, nos pasa a todos. Este libro habla de fantasía, de rabia, de follar y de fuego. De un fuego omnipresente"
James Rhodes es un Artista. Ya está en la Historia por su modo arrebatado e impecable de tocar, de ejercer de medium entre lo mejor de la Clásica y los meros mortales. Yo quiero pensar que también está en la Historia como Escritor, por su mayúsculo, tremendo, "In the cut", Instrumental; no sólo por el "Qué" (tan importantísimo e insoslayable) como por su "Cómo", por su manera pasional, entusiasta, rebosante de fuerza, de sangre (y sudor frío, y lágrimas de rabia), de contarnos su vida.
Aquí en Fugas asistimos (casi en directo: parece a veces un "reality", o más bien un Lonely Planet en el que te olvidas de que hay un cámara grabando al mochilero; me pregunto muy mucho cómo fue el proceso de redacción de este libro), en una especie de diario estructurado por una subversión de máximas de autoayuda y piezas de concierto, al día a a día (torturado por "las voces", las férreas autoexigencias) del autor a lo largo de cinco meses de conciertos, grabaciones, sufrimiento y redención.
Puede llegar a veces a parecer un poco caótico (¿ah sí? ¡Ja!) o acumulativo, en su arrolladora relación de insomnios y palpitaciones; no en vano el nombre original es Fire on All Sides ("Fuego por todas partes. Terremoto" como esa acotación del final de Don Giovanni. Yo creo sin embargo percibir, y al menos disfruto de, una cierta estructura de Sonata, o de Fantasía al menos, en la que los temas, los miedos, los dolores, las ansiedades y éxtasis se suceden de modo gradual, armónico incluso, en esta montaña rusa que es la Vida de un Genio.
Máxima consideración aparte me merecen sus reflexiones sobre El Arte y La Vida, sobre lo que nos une a Todos los humanos, sobre "La ansiedad de sentirse vivo". ¡Bravo, Maestro!
"Lo que cuenta es el cómo. Estoy convencido de que cómo sobrevivimos y funcionamos en el mundo de hoy no solo es algo muchísimo más interesante que nuestro estatus profesional, el saldo de nuestras cuentas corrientes y nuestras publicaciones de Instagram, sino también algo que nos ayuda a acercarnos en una época en que tantas cosas nos están alejando."
"no hay nada más universal que la música. Por eso E. M. Forster aseguró que la clásica era «la más profunda de las artes, situada en un lugar mucho más profundo que el que ocupan las artes»."
"Goya y Beethoven [...] Sus habilidades sociales eran las de un retrasado, estaban llenos de rabia, los confundían con vagabundos callejeros, cosa que también fueron, todo se la sudaba y se cargaron sus respectivas disciplinas artísticas con toneladas de explosivos plásticos, las sacaron a rastras del período clásico y las metieron de lleno en el Romanticismo."
"Que no hay nadie con quien hablarlo. Que no hay salida. Cuando pasa algo así, la vida sigue a tu alrededor llena de color mientras tú deambulas en blanco y negro fingiendo que formas parte de ella."
"Dado que la vida es como es, no cabe duda de que siempre habrá fuego en todas partes. Pero quizá, solo quizá, el calor podría no quemar tanto. Ser el de la agradable y crepitante chimenea de un salón, en vez del de un devastador incendio forestal. Vivir en medio de ese fuego podría ser algo agradable y cálido, de vez en cuando divertidísimo, no una sensación de estar atrapado en un infierno aterrador del que no hay escapatoria, en el que únicamente esperamos a que nos consuman las llamas."