La traducción del título del libro no es la más acertada, Trump: ensayo sobre la imbecilidad, del original Assholes: A Theory of Donald Trump.
No trata realmente de la imbecilidad –la de Donald Trump o la compartida por todos–, sino de otra cosa.
Asshole, nos dice el diccionario, es en su segunda acepción una persona estúpida, incompetente o detestable:
Asshole.
2. Usually vulgar
: a stupid, incompetent, or detestable person.
En el contexto del libro Trump es las tres cosas, con la condición de que al ser las dos primeras no deja nunca de ser la tercera. En cambio en español imbécil es un tonto, y la imbecilidad implica flaqueza:
Imbécil.
1. Tonto o falto de inteligencia.
Imbecilidad.
4. Flaqueza, debilidad.
Trump es justo lo contrario, un estúpido que teniendo o no la razón, siempre se asegura de una cosa: salir fortalecido de cualquier situación, por encima de quien sea y lo que sea. Quizá calificarlo de patán, rufián o simplemente hijo-de-puta hubiese sido más acertado.
El ensayo analiza por qué Trump puede ser calificado de asshole, lo que esto implica –como que inherente a las características de su personalidad cualquier cosa que salga de su boca podría carecer de aval en la realidad y cuán poco esto importa–, deriva hacia un análisis de este tipo de personalidad en general, y regresa a por qué Trump no puede ser la solución al descompuesto sistema político estadounidense, sino acaso la garantía de que este sistema se desgaste aún más.
Basado en un libro previo del autor, Assholes: A Theory, y enfocado a la figura del candidato republicano a las elecciones presidenciales del año 2016 en Estados Unidos de América, el análisis del autor va más allá del personaje, siendo aplicable a la cultura de glorificación de la estupidez y la doctrina de la autoestima injustificada que domina a la sociedad estadounidense quizá desde la década de los 1990s.