Arthur Machen (1863-1947), al igual que su contemporáneo Lord Dunsany , fue un obstinado soñador que creó una de las obras más líricas y exquisitas que ha dado hasta la fecha el denominado género de terror. Tutor, traductor, corrector de pruebas, catalogador de libros raros, actor de teatro y sobre todo periodista, Machen trasladó al papel sus arrebatados y melancólicos sueños con esa rara intensidad y soledad propias de la poesía, tratando de desvelar los enigmas que se ocultan más allá de la existencia y fuera del tiempo y logrando que la belleza y el horror suenen en sus relatos al unísono. A diferencia de Le Fanu o M.R. James, Machen, inspirado por su origen celta, no escribió sobre fantasmas sino más bien sobre fuerzas elementales, maleficios que sobreviven o poderes malignos invocados por el folclore y los cuentos de hadas, como los hermosos y juguetones seres que se le aparecen en el bosque a la protagonista de El pueblo blanco , probablemente el mejor relato sobrenatural del siglo, tal vez de la literatura en palabras de E.F. Bleiler ), o la malévola gente pequeña que hace acto de presencia tanto en El sello negro como en La pirámide resplandeciente o en De las profundidades de la tierra , esa enigmática y horrible raza pre-céltica, negra y achaparrada, forzada a vivir en las entrañas de la tierra, donde todavía practica sus infames ritos sacrificiales. La presente antología recoge catorce relatos (algunos de ellos inéditos en castellano), lo más granado y significativo de la ingente obra fantástica de Machen, que tanto influyó en el maestro del horror sobrenatural, H.P. Lovecraft.
Arthur Machen was a leading Welsh author of the 1890s. He is best known for his influential supernatural, fantasy, and horror fiction. His long story The Great God Pan made him famous and controversial in his lifetime, but The Hill of Dreams is generally considered his masterpiece. He also is well known for his leading role in creating the legend of the Angels of Mons.
At the age of eleven, Machen boarded at Hereford Cathedral School, where he received an excellent classical education. Family poverty ruled out attendance at university, and Machen was sent to London, where he sat exams to attend medical school but failed to get in. Machen, however, showed literary promise, publishing in 1881 a long poem "Eleusinia" on the subject of the Eleusinian Mysteries. Returning to London, he lived in relative poverty, attempting to work as a journalist, as a publisher's clerk, and as a children's tutor while writing in the evening and going on long rambling walks across London.
In 1884 he published his second work, the pastiche The Anatomy of Tobacco, and secured work with the publisher and bookseller George Redway as a cataloguer and magazine editor. This led to further work as a translator from French, translating the Heptameron of Marguerite de Navarre, Le Moyen de Parvenir (Fantastic Tales) of Béroalde de Verville, and the Memoirs of Casanova. Machen's translations in a spirited English style became standard ones for many years.
Around 1890 Machen began to publish in literary magazines, writing stories influenced by the works of Robert Louis Stevenson, some of which used gothic or fantastic themes. This led to his first major success, The Great God Pan. It was published in 1894 by John Lane in the noted Keynotes Series, which was part of the growing aesthetic movement of the time. Machen's story was widely denounced for its sexual and horrific content and subsequently sold well, going into a second edition.
Machen next produced The Three Impostors, a novel composed of a number of interwoven tales, in 1895. The novel and the stories within it were eventually to be regarded as among Machen's best works. However, following the scandal surrounding Oscar Wilde later that year, Machen's association with works of decadent horror made it difficult for him to find a publisher for new works. Thus, though he would write some of his greatest works over the next few years, some were published much later. These included The Hill of Dreams, Hieroglyphics, A Fragment of Life, the story The White People, and the stories which make up Ornaments in Jade.
Confieso que siento debilidad por los relatos fantásticos clásicos, ya sean de terror, góticos o de suspense y misterio. Los autores decimonónicos y de principios del siglo XX, tienen una magia especial, una manera de narrar que no se encuentra en otros géneros. Es muy satisfactorio sumergirse en esas tramas en las que prima mucho más el modo en que se va desplegando la historia y su contenido que los propios personajes, que, sin dejarlos a un lado, son meros comparsas de lo que está sucediendo. No importa cómo o cuándo lea este tipo de cuentos, pero si es en el silencio de la noche, el disfrute es mucho mayor.
Arthur Machen destacaba por las influencias mitológicas y folklóricas que introducía en sus narraciones, algo poco habitual en los relatos de terror de la época, donde los cuentos de fantasmas eran los más solicitados, y donde escritores de la talla de Sheridan Le Fanu sobresalían sobre los demás. Además de un prosa engañosamente clara, se notaba su domino en estas materias. Crónicas y leyendas antiguas y textos sagrados son sus temas favoritos, donde aparecen faunos, seres con pezuñas, gente pequeña o duendes, todos ellos ocultos en tupidos bosques perdidos en lejanas montañas. De modo tal que la imagen que tenemos que de que el llamado “mundo de las hadas” es dulce y maravilloso queda como una mentira que ha ido extendiéndose entre la humanidad, ya que la verdad es que estos seres son realmente terroríficos.
Pero no debemos olvidar que Machen fue una de las grandes influencias del maestro de lo sobrenatural, H.P. Lovecraft, siendo por tanto uno de los artífices del llamado horror cósmico, que aparece en algunos de sus relatos.
Los cuentos contenidos en esta recopilación tienen mucho de misterio y suspense, aunque el terror no falta, como es lógico. Machen plantea un enigma, que al principio puede no ser terrorífico, para posteriormente ir desvelando las investigaciones que realizan los protagonistas para esclarecer los hechos, lo que provoca la ansiedad del lector por conocer tales hechos.
Estos son los cuatro extensos relatos incluidos en el libro:
- El gran dios Pan (The Great God Pan). La historia comienza con un experimento que realiza el doctor Raymond con una joven a la que acogió de niña, con la que espera demostrar la existencia del mundo real que se encuentra tras lo que él llama el velo o también ver al gran dios Pan. Pero las cosas no saldrán como se esperaba. Testigo de todo ello es el señor Clarke, que cree haber dejado atrás estos hechos, si bien mantiene su propia investigación sobre ciertos acontecimientos con un cierto cariz fantástico. Machen mantiene el pulso narrativo extraordinariamente bien, donde vamos siguiendo a diversos personajes hasta un final donde todo converge. Un relato absolutamente imprescindible.
- La luz interior (The Inmost Light). Tras años sin haberse visto, Salisbury se encuentra fortuitamente con Dyson, y deciden ponerse al día sobre sus vidas. Será entonces cuando Dyson le cuente una extraña historia a Salisbury. Dyson tiene por costumbre observar la ciudad de Londres y sus pequeñeces; un buen día, yendo por Harlesden tuvo una visión en una ventana que le dejó muy intranquilo.
- La novela del Sello Negro (The Novel of the Black Seal). La señorita Lally se dispone a narrarle a Phillips, en el cual observa la discreción adecuada, lo que le aconteció realmente al profesor Gregg, especialista en etnología, dado por ahogado cuando estaba pasando unas semanas en las Colinas Grises, teniendo algo que ver en ello cierta piedra negra con unos caracteres misteriosos. Otra muestra del gran talento de Machen.
- La novela del polvo blanco (The Novel of the White Powder). La señorita Leicester está muy preocupada por su hermano Francis, el cual se pasa el día estudiando Derecho, sin apenas descansar. Era de esperar por tanto que tarde o temprano sus nervios se desmoronasen. El médico le extenderá una receta para un medicamento que, digámoslo de esta manera, tiene ciertos efectos secundarios.
Esta edición de Valdemar en verdad es un compendio de dos novelas cortas de Machen y un relato corto, aunque en verdad su procedimiento casi siempre es el mismo. El escritor británico siempre compone las historias de gente corriente, dónde aparecen algunos estudiosos interesados en el ocultismo, y que de una forma u otra topan con misterios arcanos, con piedras extrañas de origen milenario, elementos que siempre desatan la muerte y la locura. A estos males siempre se accede forma gradual y el lector de forma muy oblicua, apenas unos fogonazos, muchas veces sólo se muestra las terribles consecuencias de haber contactado con estas abominaciones, como ahora ahorcamientos o cadáveres fulminados por ataques de pánico. Supongo que a los lectores de Lovecraft esto les sonará familiar. Jamás presenciamos de forma directa como estos poderes se manifiestan, ninguna gran escena apoteósica. El como administra esta información y cómo construye la atmósfera febril sin duda está entre las cualidades más destacadas de Arthur Machen.
Como escritor, Machen recurre a diversos refinamientos narrativos, posiblemente heredados de la novela gótica, tales como las cajas chinas, juega mucho con los cambios de perspectiva para completar visiones parciales de la realidad, que siempre se muestra amenazante y extraña. Pero por otra parte como narrador muchas veces resulta cargante, con párrafos muy recargados que se expresan de formas muy redichas, que toma rodeos sin la habilidad necesaria para hacerlos interesantes, con lo que muchas veces acabas hastiado aunque comprendas que lo explica tiene su atractivo pero su escritura es demasiado amanerada como para sacarle el mejor partido.
Es un autor que conocía vagamente, de forma muy indirecta, y que repentinamente cobró vivo interés tras leer el Espalda negra del tiempo de Javier Marías, viéndose además reforzado por la afinidad que tiene con Lovecraft y que Valdemar se esmera en remarcar y enfatizar. Pero no creo que haber descubierto un nuevo gran interés. En verdad representa todo lo que antes, cuando era adolescente, achacaba a los escritores clásicos, es decir, la pesadez y la narración desangelada. Por más que sus historias contengan un burbujeo picante, las armas literarias que buscan sacarle partido tienen poco que ver conmigo.
Salvo otro capricho repentino, me parece que mi exploración del mundo de Arthur Machen comienza y se detiene con este libro.
No sé a vosotros, pero a mí si me dicen que un relato es el más terrorífico de todos los tiempos, me crean unas expectativas tan altas que arruinan cualquier posibilidad de objetividad. Tuve que leer y releer El gran dios Pan, ya no solo para sentir miedo, sino para entenderlo. La premisa o el meollo de la cuestión, enloquecer, es una de las que más cosica me dan, así como otras (zombis, alienígenas, asesinos en serie) me dejan más bien fría, lo cual luego no quita para que me guste más o menos la historia. Lo que quiero decir es: hay cosas que ya de entrada me dan miedo. Por ejemplo, los fantasmas. Y enloquecer. Enloquecer me aterra. Por lo tanto, Machen tenía ya un pie dentro, aunque no quisiera restarle mérito. El gran dios Pan es un grandísimo relato de terror y resulta perfecto como iniciación a la obra de este misterioso autor (ni si quiera se sabe cómo pronunciar su nombre, creedme: he preguntado a personas galesas también) que se dedicó a sacar todo el oscuro jugo a la rica mitología celta y cuyos cuentos de terror son tan extraños que la gente los presenta como "los más terroríficos de todos los tiempos". Habrá que leer a Machen, no vaya a ser que tengan razón.
Es el primer libro que leí de Arthur Machen y como bautismo de este escritor no me anduve con chiquitas ya que es de lo mejor que he leído en relatos de terror, además de contener este libro su mejor relato, según Lovecraft por ejemplo, El gran dios Pan, junto a otros tres que me parecieron absolutamente alucinantes. ¡Leeré más de Arthur Manchen, no lo duden!
Me encantó el libro. Al igual que su primera edición, este libro incluye:
- "El gran dios Pan": ya había tenido la oportunidad de leer este relato en la "Antología de cuentos de terror 3 de Arthur Machen a H. P. Lovecraft", selección de Rafael Llopis, por editorial Alianza. Es un relato bastante extenso, sin embargo, acapara totalmente tu atención, me parece que a veces el autor va un poco lento pero no llega a aburrir para nada, este cuento es ampliamente recomendable y un gran clásico para aquellos amantes del horror y aquellos que estan en el estudio de de las grandes influencias de Lovecraft.
-"La luz interior": un poco largo y al principio confuso, pero el hecho de que vaya dilatando la historia nos sirve para comprender el final, ya que es muy común que el autor nos insinue las cosas sin llegar a decirnos de forma explícita lo que pasó, esto lejos de desesperarme, me deja un poco consternada. Este cuento me parecio un poco triste, pero otra de las características del autor es que no hay final feliz para el sujeto de la historia, los protagonistas de estos relatos son meros espectadores de la historia en sí.
-"La novela del sello negro": este fué mi relato favorito del libro, me encanta cuando se valen de elementos arqueológicos y antropológicos para proporcionar una base, de hecho una de mis cosas favoritas de Machen es el uso que da de la antigua mitología celta y como habla de antiguos pueblos, que usa como elemento de terror aquellas fuerzas elementales y desconocidas, que ciertas personas o seres siguen invocando.
- "La novela del polvo blanco": este es uno de los relatos más cortos del libro, en este caso, habla de la transmutación de un hombre en alguna clase de ser repugnante, gracias a la acción de una sustancia desconocidada usada en los aquelarres más antiguos.
Con este libro de relatos me estreno con Machen y ha sido una grata sorpresa. He descubierto por qué Lovecraft se enamoró de sus obras para posteriormente crear el genial terror cósmico. Lo que más me ha gustado es la ambientación gótica llena de folclore pagano y antigua magia. Un estilo que me recuerda mucho a Algernon Blackwood que también estuvo relacionado con la Orden Hermética de la Golden Dawn. Esperaba mucho más del relato que da título a este libro pero los relatos de La novela del sello negro y La novela del polvo blanco me han entusiasmado. En definitiva una serie de relatos muy bien escogidos para adentrarse en el mundo angustiante/mágico de Arthur Machen.
Es la primera vez que leo a Arthur Machen y debo decir que me fascinó su estilo y no sólo eso, sino también las temáticas que aborda en sus relatos, que no son las historias típicas de fantasmas o asesinos, en cambio se desenvuelve en ellas un ambiente opresivo por una fuerzas superiores y desconocidas por la mayoría; en cada una de estas narraciones breves se deja manifestado el deseo incansable de los seres humanos por lo "Oculto" y todo el poder que este campo inexplorado conlleva, que no es precisamente inofensivo. Machen, ha sido evidentemente una gran influencia para Lovecraft y otros escritores de horror del siglo XX, por su tendencia a lo sobrenatural en un espectro más amplio heredado de sus raíces celtas y que definieron su forma de crear terror.
El Gran Dios Pan - "Existe un mundo real, pero está más allá de esta magia y de esta visión... Más allá de todo eso, como detrás de un velo. Ignoro si algún ser humano ha alzado alguna vez ese velo; pero sí sé, Clarke, que tú y yo lo veremos levantar esta misma noche antes que nadie. Puedes pensar que todo esto es un disparate, que es extraño; pero es verdad. Los antiguos sabían lo que significa levantar el velo. Lo llamaban ver al dios Pan".
Llegué a Machen como la mayoría, por las referencias de Lovecraft y Stephen King, a quizá, su relato más conocido El gran dios Pan. Se nota claramente cómo este autor influiría en Lovecraft y otros, posteriormente. La temática de los cuatro relatos que se recopilan en este libro toma como inspiración algunas leyendas oscuras de las creencias galesas que Machen incorporaba en su literatura. Es verdad que los relatos no son nada específicos, que siempre hay un aura de algo desconocido que se cierne sobre los protagonistas, sin ser develado al final. Es de rescatar el estilo particular del escritor, que junta diferentes formas de narrar para componer una historia. Me atrevería a decir que los relatos de Machen son historias de misterio, a las que se les ha agregado un ingrediente extraño, algo de lo que no se puede hablar, un secreto oscuro, que hace que una narración de detectives se convierta en algo tenebroso. Creo que es importante su lectura para comprender cómo se fue desarrollando el género gótico y el de terror a partir de este autor. Y entender que siempre se debe analizar una obra en el contexto histórico social en que se inscribe. Quizá por eso causó tanto temor y recelo en su tiempo, y sus propios adeptos le construyeron una imagen tétrica y oscura a su literatura. En los relatos siempre hay algo que queda sin explicar, quizá eso sea lo que nos enloquezca y nos haga perder la razón. Quizá ese sea el mérito de Machen...
Este libro lo leí por partes en ebooks recopilados a trozos a partir de las primeras búsquedas de contenido interesante para el kindle. Le doy 3 estrellas por no emocionarme tanto como lo hicieron las primeras historias de terror en torno a los mitos de Cthulhu, tal vez las historias sean igual de buenas, pero yo ya no soy el mismo que cuando leía éstas en el instituto con 16 años. Sin embargo, si he disfrutado apreciando los detalles de la época contados de primera mano, lo que era tabú en esa época, la descripción de Londres, de la campiña inglesa. Una obra de referencia que disfrutarás más si eres fan del género de terror y quieres conocer los orígenes de este tipo de literatura. Y por supuesto como forma de entender parte de la iconografía de Guillermo del Toro y su Laberinto del fauno.
Increíble!!! Desde la historia principal hasta los otros relatos fueron bastante entretenidos de leer. La situaciones que creo el autor y sus personajes fueron muy interesantes. De la historia de "El gran dios pan" debo resaltar la forma en que el relato comienza de forma científica para luego convertirse en un cuento de terror con hechos macabros y seres tenebrosos. Las historias que acompañaron este volumen también fueron muy entretenidas y sobre todo lúdicas ya que si bien son independientes hay elementos en común como los personajes que se entrecruzan en ellas. Definitivamente lo leería otra vez.
Este es el primer Machen que leo en profundidad y extension y reconozco que me ha hecho gracia ver que era de el de donde Lovecraft saco tanto de su literatura, sobre todo la aproximacion detectivesca a los misterios, pero tambien, por supuesto, la osbesion victoriana con la degeneracion. Machen esta mucho mas cerca del folk horror que del horror cosmico, al fin y al cabo era cristiano y no ateo como el de Providence. Digamos por tanto que Machen me ha interesado mas por su importancia que por su narrativa.
¡Una verdadera joya! Cúanto he disfrutado estos relatos. Estoy feliz por encontrarme con la exquisita pluma de Machen. Esa prosa elegante que nos traslada a vivencias misteriosas y terroríficas, es inigualable.
Son historias que te impregnan de elementos esenciales para entender y apreciar el horror cósmico.
1. El gran Dios Pan. El mejor de los cuentos. Qué manera de Machen de mostrarnos al Dios de mil rostros. Esa fuerza primigenia que desencadena lo peor de la conducta humana. Y las apariciones de la figura mitológica del horrendo sátiro me encantaron.
2. La luz interior. Otro científico que escapa de las normas y penetra en los secretos más oscuros de la naturaleza. Una delicia de relato.
3. La novela del sello negro. (Descubro que es precursora de otras obras emblemáticas. ¡Ahora quiero leer a Lovecraft!). Una maldición inscrita en la arcaica piedra de los sesenta signos, razas ancestrales, la gente pequeña, un cúmulo de sorpresas tenebrosas.
4. La novela del polvo blanco. El Vinum sabbati de los aquelarres. La ciencia cuestionada por el ocultismo, y los orígenes de fuerzas primigenias. Me volví loco con este relato. ¡Es en Machen que se sustentan obras icónicas como The thing! Aquí hay una mezcla del Dr. Jekyll y Mr. Hyde y La metamorfosis. Qué les digo, el mismo Lovecraft señaló que este relato es el cúlmen del horror repulsivo.
Hay tantas cosas buenas que quisiera decir de este libro. Son historias adelantadas a la época, el nacimiento del horror cósmico. Una estructura soberbia y perfecta. Ambientes lúgubres y estampas góticas. La corriente del "científico loco" que tanto me gusta. En fin, un estilo extraordinario y oscuro.
Agradezco a @osky_darkbooks por compartir su adquisición y recordarme que debía leer a tremendo autor. Una obra que no le puede faltar a los amantes del terror.
Hay algo que no funciona entre este tipo de relatos y yo. He disfrutado de su lectura a un nivel estilístico, pero no me provocaron ninguna emoción. Me gustó mucho el ambiente místico, opresivo y onírico, y la lírica casi poética de la obra, además de esa maestría para insinuar sin mostrar, pero terror, ninguno. No he empatizado con los personajes, ni sus reacciones ni los hechos que describen y esos hechos, que tanto miedo provocan a los protagonistas, a mí no me han emocionado en absoluto.
👍 El estilo onírico de la obra, tanto las localizaciones como los hechos y el propio lenguaje. 👍 Los elementos sobrenaturales que son, a su vez, puramente terrenales: hadas, criaturas de los bosques, razas extintas u ocultas... 👍 Las referencias a la iconografía celta, tanto como elemento de terror como meramente antropológico. Interesante y original. 👍 Las ambientaciones en la ciudad de Londres y en diferentes poblaciones de la campiña galesa.
👎 Ni el más mínimo terror. 👎 Los relatos resultaban muy similares entre sí. Mejor leerlos por separado. Sobre todo porque algunos son bastante buenos mientras que otros bajan la calidad notablemente. 👎 Ya sé que Machen es anterior a Lovecraft y que fue su inspiración, pero para mí, que he leído todo lo de aquel, ha sido casi como leer una imitación. 👎 Tanto se esfuerza en insinuar sin mostrar que, en la mayoría de ocasiones, los protagonistas se ven invadidos por un terror insoportable sin ton ni son, porque sí. Y resulta difícil de entender.
Arthur Llewellyn Jones (1863-1947), mejor conocido por su nom de plume Arthur Machen, fue un escritor, periodista galés y, como muchos hombres de letras de su época, un fascinado por lo esotérico y el misticismo. Su trabajo ha sido elogiado por creadores como Jorge Luis Borges, Stephen King y Guillermo del Toro, pero se le recuerda sobre todo por la gran influencia que tuvo en el padre del horror moderno, H.P. Lovecraft.
Los mejores y más espeluznantes cuentos de Machen se basan en la siguiente premisa: antes de la llegada de los indoeuropeos, vivía en el Viejo Continente una raza prehumana, cuyo recuerdo a través del tiempo sobrevive en forma de mitos y leyendas sobre la “gente pequeña” o la “buena gente”: hadas, ninfas, faunos y otros habitantes de los sitios salvajes.
Las narraciones de Machen suelen ser excelentes. En su manejo del ritmo y la paulatina destilación del terror es casi siempre muy efectivo. Me parece acertada la forma en la que decide revelar tan poco, dejando la mayoría a la imaginación, lo cual puede ser todavía más espeluznante que las descripciones explícitas.
Que delicia volver a los clásicos y más si son esos relatos góticos cargados de misterios y horrores. Me encontré con cuatro relatos muy variados pero que se conectan en algunos puntos en ese continuo cuestionamiento de la ciencia y lo inexplicable. En los cuatro relatos encontramos el miedo más profundo a lo desconocido. Ya por fin entiendo porque Manchen es un precursor de Lovecraft y en efecto un relato como La novela del sello negro son el preámbulo de una raza cultista de la mitología lovecratiana. Me queda retumbando muchísimo el primer relato que es El Gran Dios Pan considerado como uno de los mejores relatos de horror, esperaba mucho más, sin embargo sí tiene varios elementos que lo hacen único. Es grato encontrar ese miedo a la feminidad que está en el subtexto de ese relato, además el tema de la transformación me agradó mucho, podría decir que algo de vampirismo y licantropía está presente en relato. Si quieres entrar en el universo del horror gótico y quizás abrir las puertas a Lovecraft este libro es una puerta fundamental.
Uno de mis autores góticos favoritos; imprescindible para el que le gusta el terror. Destaco especialmente 2 relatos: obviamente "El gran Dios Pan" es una maravilla, tanto en lo que cuenta como en su estructura, puesto que engancha una serie de relatos con personajes, y una conexión máxima al final que explica todo lo que ocurre antes; el otro es "El polvo blanco", por esa casa lúgubre y esa extraña relación de hermanos que explota por los cambios que se generan en él.
En contra de lo que diga mi nota, El Gran Dios es un libro de Terror muy importante, pues creo que ha influido bastante en la obra de otros autores del género. (Véase Lovecraft) Sin embargo, la obra cuenta de relatos con escasa acción, descripción excesiva de personajes que no son relevantes en la historia y con el manido recurso del misterio que al final nunca se resuelve.
He entrado ya muy adulta a Goodreads así que muchas de las calificaciones que pongo son a relecturas de obras que ya me parecían increíbles. Esta ha sido todo un placer. Arthur Machen es un clásico y es una figura muy importante para comprender tanto el género folk horror como el posterior horror cósmico de Lovecraft. Además, todas sus obras tienen un aire fantástico que me encanta.
Me di cuenta de dos cosas: 1. El terror idealista, que defino como aquel que surge de sobrepensar hechos y llevarlos mentalmente al extremo, está un poco de flojera 2. Que pesado era el lenguaje. Es muy enriquecedor, pero sumamente tedioso
El gran dios Pan: 4⭐️ Realmente bien escrita, te lleva desde la ciudad hasta los campos, siento que me la vendieron como demasiado terrorífica y para los tiempos modernos digamos que me faltó inocencia para aterrorizarme
La luz interior: 3⭐️ Inicio brutal, casi cinemático pero el final realmente deja desazón, me hubiera gustado que en vez de describirme tantas cosas me contaran más sobre qué sucedió al final
La novela del sello negro: 4.5⭐️ Léanla. Increíble como puede mostrarte la dualidad de alguien tan inteligente como para codearse con los antiguos premios Nobel pero tan creyente de las prácticas antiguas, no el doy 5 porque queda a deber la explicación de las criaturas pero es parte de su encanto
La novela del polvo blanco:5⭐️🤩 La mejor, la más corta y aún así la que más contenido da, la carta del final es sin duda esa vuelta de tuerca que hace que todo cambie, para quienes gusten de ponerse el sombrero de detective sin enredarse tanto sin duda lo disfrutarán, las descripciones son las necesarias.
Gran libro que te ayuda a entender de dónde viene Lovecraft además de combinar muy bien la ciencia y las creencias antiguas, sin duda un libro que revisitaré.
La ficción no se escribe en un vacío. Todo lo que se escribe tiene sus predecesores, sean obvios o más sutiles. El horror cósmico atribuido a Lovecraft también tiene sus predecesores, algo que él mismo reconocía abiertamente. En este caso, uno de ellos era Arthur Machen. El mundo de Machen es uno donde lo racional pende de un hilo frente a un mundo tenebroso e irracional, del que tenemos suerte de no ver. Lo suyo no son dioses de planos alternativos, sino simples demonios y criaturas de fantasía. Hadas, faunos, brujas, criaturas que en esos años habían quedado relegadas a meras historias que se contaban, como si nunca hubieran sido reales. Pero a diferencia de las fábulas, todas estas criaturas eran lisa y llanamente malignas, acechando del otro lado del velo una oportunidad en la que una persona se les acercara lo suficiente para tomar posesión de ella.
El gran dios Pan empieza con un sujeto operando del cerebro a una mujer para que ella pueda percibir al personaje titular, al más puro estilo científico loco (algo así como darle percepción extrasensorial). Sale mal. Luego la historia involucra a otras personas realizando trabajo detectivesco amateur para determinar qué está ocurriendo en la sociedad: una serie de hombres se han estado suicidando en los últimos tiempos, y lo único en común en todos los casos es la pérdida de su fortuna y un encuentro con una mujer misteriosa. La trama es un buen combinado de detective y horror. El dios titular no tiene mucho que ver con el dios griego; es más el diablo y ya. Y la historia es definitivamente producto de su época: los hombres muertos, las ‘pobres víctimas’, son todos definidos como hombres de bien y correctos, y con eso quieren decir implícitamente que pertenecen a la clase social correcta. La mujer misteriosa es descrita con un tono de piel más oliváceo (un tono ‘italiano’, es decir ‘Europa del Sur’, en esa época quería decir ‘no tan europeos como los del norte’) y pasó un tiempo viviendo en Sudamérica… vaya uno a saber qué aprendió allá. Pero las historias se pueden leer más allá de lo que el autor quería insinuar, sobre todo si no es de lo que depende toda la historia. Sarcasmo aparte, sigue siendo la historia de personas descubriendo que algo muy siniestro está ocurriendo y a medida que investigan descubren que la respuesta es aún más escalofriante que los hechos. Ese tipo de horror, el de descubrir que el mundo no es como uno lo concibe y no puede hacer mucho al respecto, bien armado, es el mejor de todos.
El libro que leí traía otros tres cuentos también. La luz interior, La novela de sello negro y La novela del polvo blanco, de forma más breve, también tratan de ideas similares: una mujer con una personalidad completamente diferente a como otras la conocían, con una explicación macabra detrás de ella; un sello que sirve para abrir una puerta a otro mundo; y una persona que, por accidente, consume un polvo misterioso. Todos adolecen de un final apurado, en donde una vez que vemos el terror en cuestión sólo recibimos una explicación rápida de éste y ya, pero en general están bien construidos y mantienen el suspenso.
Me decepcionó mucho, no me interesó la historia que me contaba... sí me gustaba la atmósfera, pero la historia me pedía a cada rato. En fin, no era en absoluto lo que esperaba.
Una historia que para lo corta que es se me hizo pesada, si eres londinense la vas a disfrutar pero para un lector español en algunos puntos se vuelve indiferente
He de confesar que me costó un poco leerlo, la erudición de Machen y la densidad de su lenguaje pueden volver complicada la experiencia. Se trata de cuatro relatos que deambulan entre lo científico, lo onírico y lo mitológico. Destaco El gran dios Pan y la Novela del polvo blanco como las piezas que más disfruté del libro.
Bueno, decir que esta antología es, quizás, una de las mejores que he leído en mucho tiempo. Seguramente a la altura de las mejores de HP Lovecraft, Edgar Alan Poe, o Chambers, con estilos muy similares. Se nota que el Maestro de Providence se inspiró en este genio que fue A. Machen. De entrada tenemos cuatro historias - El Gran Dios Pan - La Luz Interior - La Novela del Sello Negro - El Polvo blanco
Todos ellos son relatos de terror sobrenatural, nutridos con el folclore celta y las fuerzas elementales, con un toque de terror cósmico. De hecho, Stephen King dijo una vez que, para él, El Gran Dios Pan es el mejor relato escrito en inglés que se haya publicado jamás. Pero entrando en materia. Los relatos de Arthur Machen se inspiran en una magia que se aleja de cuentos populares, es decir, para él la "gente pequeña" propia de los cuentos de hadas, es hostil, siniestra y encierran una gran oscuridad a ojos de los hombres corrientes (como en El Gran Dios Pan, o la Novela del Sello Negro). Al igual que Lovecraft, todo este folklore encierra un conocimiento oculto que va mucho más allá de nuestros sentidos, y claro, los pobres desgraciados que lo encuentran se vuelven literalmente locos de terror al no comprender lo que ven.
Para Lovecraft, Machen era una fuente de inspiración que, incluso, incorporó varios elementos en sus obras. Como por ejemplo, La Novela del Sello Negro ligada directamente al Morador de las Tinieblas (escrito por el propio HP) y a su vez, siendo una especie de secuela del Vampiro Estelar, escrita por su amigo Robert Bloch.
También quiero destacar el relato El Polvo Blanco (Vinum Sabbati), donde el protagonista adquiere una especie de "alter ego" maligno procedente de otro mundo. Siendo el relato más corto pero manteniendo el terror y el misterio hasta el final.
En definitiva, una antología MUY recomendable si te gustan los relatos cortos de terror folclórico y cósmico relacionados con mitos y leyendas populares. 4 estrellitas :)