4.5 porque hubiese querido un final del "problema" más rimbombante (aunque la explicación de por qué no lo fue, me dejó muy satisfecha)
"Se agradece que las brujas coman bebes" o cómo se disfruta una novela de fantasmas, espantos y otras varias edificantes compañías
No sé por qué no se habla más de esta saga de libros, cuando es tan "sabrosa". Intuyo que tal vez es porque sólo están traducidos los tres primeros al español y como sabemos, a muchos les da pereza leer en un idioma que no es el suyo o simplemente, no saben que existe. De cualquiera manera, es una pena, porque son realmente buenos.
Tom es el séptimo hijo del séptimo hijo y como tal, tiene la facilidad de "see dead people" entre otras muchas cosas bucólicas y pastoriles, como los boggarts y amigos varios de ese tipo. Salvo por eso, Tom es como cualquier hijo de vecino quien, al ser el menor de una familia numerosa, debe buscarse un oficio para vivir (es eso o morir de hambre o ser vilipendiado por tu familia) Por esta cualidad y gracias a la diligencia de su peculiar madre, termina de aprendiz de "Espectro", un viejo cascarrabias, a medida camino entre un chamán y un exorcista, quien se dedica a limpiar el condado de alimañas sobrenaturales. A parte de eso, un trabajo honrado algo peculiar, no hay ninguna otra elemento típico de las historias de "elegidos" adolescentes: ni una gran maldición ni una profecía ni haber matado a Valdemort, nada, sólo son las peripecias de un chico aprendiendo un oficio, tratando de no morir en el intento (y de no meter a la niña que le interesa en una fosa y taparla con una piedra por la eternidad). Por eso amo esta historia, porque es una que ya conocemos, pero a la vez no.
La primera novela va de cómo Tom se acostumbra al Espectro (Spook en inglés), la denominación que se le da al que ejerce el trabajo de lidiar con lo sobrenatural fuera de la iglesia establecida y de cómo traba amistar con Alice, una chica de su edad, sobrina de una bruja, quien le ocasionará más de un problema y mucho interés. El libro cuya reseña leen, trata de sus avances como aprendiz, de cómo vuelve a encontrarse cona Alice (en medio de un peligro terrible para el Espectro y para él mismo) y como luchan contra un terrible y malvado ser gargolesco, llamado La Pesadilla. Cómo ven, son tramas sencillas, lo suficientemente interesantes para picar tu curiosidad, ideales para pasear un buen rato y sobre todo, muy bien escritas e hiladas. El autor tiene un oficio excelente y realmente cuenta la historia de una manera entretenida y muchas veces, creepy. Creo podría decir que cada novela es como un capítulo de los X Files, te presenta un "monstruo de la semana" y te invita a ver cómo los personajes se las arreglan con él.
Lo que si me gustaría señalar, es que creo que estás novelas deberían ser más largas, con más desarrollo y finales más complejos. Pero, como dije en la reseña del primer libro, algunas veces menos es más y lo prefiero así que con hojas extras sin sentido. En todo caso, espero que se explaye más en los que siguen.De Verdad, me encantaría que tuvieran 100 o 200 hojas más.
Una de las cosas que más me gustan de estas historias, es que en esta realidad, el mal es realmente mal, nada de malvados sexys cuya maldad radica principalmente en una "sexualidad oscura y tentadora" (si, te miro a ti Darkling de "Sombra y hueso") Acá, las brujas de comen a los niños, hacen pasteles de sangre y en cualquier momento puede venir un boggart en medio de la noche a chupar el tuetano de tus huesos. Además a los sospechosos de brujería se les clavan agujas y se les arroja al agua para que se ahoguen, a las lamias se les clavan las manos a rocas para que mueran quemadas por el sol y cualquiera puede morir aplastado por un ser monstruoso. Insisto, en estas trama la maldad no esta estereotipada ni es "romántica" con un aire de oscuridad y condena byroniana (cualidad por la cual estoy un poco harta de que lo único que puedan hacer los malos es tratar de seducir y así atraer a la oscuridad a las pobres doncellas de las novelas, como si no hubiera otras cosas peores que eso), no hay nada de "maldad idealiza" y eso es maravilloso. Está es una de las principales razones de por qué la novela tiene escenas muy creepys y algo repugnantes, cosa que celebro. De hecho, en una de mis actualizaciones, comenté que la lectura me había hecho tener pesadillas con la caza y quema de brujas, así que háganse una idea de las interesantes escenas que nos pinta el autor. Ojo, tampoco es Gore o desagradable tipo peli de terror de serie b, pero para ser una novela "middle grade" es bastante "intensa" (como alguien señaló por ahí, idea que comparto plenamente)
Desde un tiempo a esta parte, me he dado cuenta que disfruto mucho las novelas que tienen como punto de vista principal, el de un protagonista masculino, de ahí mi shelf "Bart Simpson point of view". No quiero parecer sexista, pero estoy aburrida de la heroína kickass, quien anda repartiendo desastres porque "ella lo vale", alegando contra las responsabilidades que las "coharta en su libertad" (insertar "Let it go" de Frozen, en cualquier versión) y enamorándose por ahí, como si no hubiese nada mejor que hacer. Quiero que me entiendan bien, no tengo ningún problema con una de este tipo que sea inteligente/coherente, tampoco con las del tipo "frágil que necesita ser salvada", porque hasta esas chicas pueden ser interesantes, si son bien retatradas. Creo que lo problemático, no es el punto de vista femenino, sino como l@s autor@s lo tratan en sus tramas. No es que el POV de un hombre sea más interesante de por sí, sino que últimamente, en los libros que leo, la chica aburre o exaspera. En términos Disney, ahora hay muchas Elsas dando vueltas y pocas Mulán o Bellas.Pero acá, aunque la historia está tratada desde la perspectiva de Tom, la protagonista, Alice es un personaje súper interesante. Ella siempre está transitando entre el bien y el mal, a punto de desviarse, recurriendo a malos medios para obtener buenos fines. Es inteligente y muy lista, osada, pero no al punto de armar un lio sólo porque se le ocurrió que algo tenía que ser como a ella le sale de donde sea que tiene el cerebro. Alice es un muy buen personaje y la "enigmática" mamá de Tom, también. Ambas son una muestra de que no es necesario andar pateando culos para ser un buen personaje femenino.
En fin, recomiendo mucho estás novelas. Son livianitas, bien escritas, entretenidas y "sabrosas". No hay grandes sorpresas, pero la trama es lo suficientemente interesantes y bien construida, como para hacerte pasar un excelente momento mientras las lees.También debo mencionar, como punto a favor, que carecen por completo ese humor tipo "gag" de serie gringa que tanto odio y que me hizo desagradable los libros de Rick Riordan. Otra cosa favorable y que facilita mucho la lectura, es que, debido a cómo está narrada la historia, te encariñas fácilmente con los personajes
Personalmente, cuando acabe con el tercer libro, leeré resto de la saga en inglés :)