Los perros de Tíndalos habitan en el pasado lejano de la Tierra, cuando la vida normal no había avanzado aún a nada superior a los seres unicelulares. Se dice que habitan en los ángulos de tiempo, mientras que los demás seres (tales como la humanidad y toda la vida común) descienden de las curvas. Se piensa que son inmortales, y que persiguen a través del tiempo a los seres humanos y demás vida normal que llama su atención (habitualmente por realizar algún tipo de desplazamiento temporal). Su apariencia es desconocida porque los personajes que se encuentran con ellos no sobreviven el tiempo suficiente para dar una descripción. Se dice que tienen largas y huecas lenguas o probóscide para drenar los líquidos corporales de sus víctimas, y que excretan una extraña pus de color azul.
Aunque los perros de Tíndalos son a veces dibujados como una criatura canina (probablemente debido al evocador título del primer relato en el que aparecieron), no es probable que luzcan como tal, ya que el nombre sólo refleja sus hábitos cazadores, no su apariencia. Algunas obras posteriores sugieren que su apariencia podría ser de un aspecto mucho más monstruoso y similar al de un murciélago.
Debido a su relación con los ángulos de tiempo, los perros de Tíndalos pueden materializarse a través de cualquier ángulo, siempre que sea suficientemente cerrado (120º o menos). Cuando un perro de Tíndalos está a punto de aparecer, se materializa en primer lugar como humo desde la esquina, y finalmente emerge la cabeza, seguida por el cuerpo. Tal es el método que estas criaturas utilizan para desplazarse a través del tiempo.
Frank Belknap Long Jr. was a prolific American writer of horror fiction, fantasy, science fiction, poetry, gothic romance, comic books, and non-fiction. Though his writing career spanned seven decades, he is best known for his horror and science fiction short stories, including early contributions to the Cthulhu Mythos. During his life, Long received the World Fantasy Award for Life Achievement (at the 1978 World Fantasy Convention), the Bram Stoker Award for Lifetime Achievement (in 1987, from the Horror Writers Association), and the First Fandom Hall of Fame Award (1977).
La presente edición de Aristas Martínez, con selección, traducción y un interesante prólogo de Javier Calvo, nos acerca tres relatos y una novela corta. De estas cuatro obras, dos estaban inéditas en español hasta ahora. La prosa de Frank Belknap Long es muy fluida, va al grano, se nota que se fogueó en Weird Tales. Se basa sobre todo en los diálogos, y la lucha contra las criaturas que nos presenta es directa, nada ominosa, como la de su amigo y colega H.P. Lovecraft. Me ha gustado mucho esta antología, resulta muy agradable y divertida de leer, si te gustan estas “cosas”.
Frank Belknap Long y H.P. Lovecraft en Brooklyn, 1931.
Los devoradores del espacio (1928). Fabuloso relato donde se habla de seres interdimensionales que agujerean cabezas para extraer cerebros. El cuento está narrado por Frank, que relata las opiniones de su buen amigo Howard, escritor de historias lovecraftianas.
Despertar oscuro (1980). Narra el encuentro del protagonista con una mujer que pasea junto al mar junto a sus dos hijos, una niña y un niño. Hasta que uno de los críos comienza a hacer cosas extrañas. Buen relato.
Los perros de Tíndalos (1929). Relato clásico de los Mitos de Cthulhu donde los haya, que casi todos descubrimos en la ya mítica antología de Rafael Llopis, en Alianza Editorial. Vuelve a tratar de seres interdimensionales que únicamente pueden llegar hasta nosotros a través de los ángulos, las esquinas. Obra maestra.
El horror de las montañas (1963), Esta es la novela corta inédita de la que hablaba. Tiene momentos muy, muy buenos y otros no tanto, que se hacen algo aburridos. La narración recae sobre el joven Algernon Harris, experto en un museo de Manhattan, al que llega una estatua de piedra que representa a Chaugnar Faugn, sumamente grotesca e inquietante. Tras diversas explicaciones, se suceden crímenes tanto en el museo como en un lugar recóndito de los Pirineos españoles. Aquí es donde entra en escena Roger Little, ex criminal que ayudará a los estudiosos y arqueólogos. Bastante buena historia.
"Los mozos y las doncellas elegidos eran conservados en especias y almacenados en la cueva hasta que Chaugnar tenía necesidad de ellos. Y en las aldeas los hombres arrojaban a sus primogénitos a las llamas y ofrecían plegarias a sus dioses pequeños y fútiles, confiando en aplacar de esa manera la cólera de los sirvientes idiotas de Chaugnar."
Me ha gustado muchísimo más de lo que imaginaba, y es que del autor, hace años, solo había leído Los perros de tíndalos, pero los otros tres que se incluyen en este libro los he disfrutado demasiado, sobre todo el primero y el último, este ultimo una novela corta que atrapa desde el inicio, a pesar de tener algunos pasajes no tan espectaculares, logra abordar una historia llamativa y rápida sobre una entidad cósmica poderosa, grotesca y siniestra, que hace disfrutar de todo lo que va desatando a su paso y las vivencias que se van relatando.
He disfrutado demasiado de cada historia y definitivamente debo leer más de este autor.
Este pequeño libro (relato) que pertenece al universo lovecraftiano lo había leído hace ya varios meses, sin embargo no lo había marcado porque no había podido encontrar la edición tal cual pues al ser un relato o cuento corto, no se publicó en una edición aparte... según tengo entendido.
Lo que recuerdo del relato es realmente perturbador, saber que existe una dimensión llena de seres cuyo único propósito es hacerte su cena es ciertamente temible.
Pero creo que la mayor y mejor premisa de este relato es la forma en la que se nos presentan las criaturas, a través de los vértices que se encuentran en nuestras habitaciones, como las matas de cabello en la película de "The Grudge", así mismo y la verdad es que decimos... o bueno dicen, Los perros de Tíndalos porque el autor así los quiso llamar, al momento de relatarnos la historia con sus descripciones nos damos cuenta que más que perros, bien podrían ser "cosas" con colmillos y tendencia a hacer un sonido parecido al aullido por medio del cual parecen coordinarse para atacar.
Sin duda el buen maestro de Providence supo hacer que sus fieles seguidores le dieran lo que posiblemente son los mejores relatos jamás escrito de sucesos y bestias que jamás han existido.
Que bé m'ho he passat i que poc m'esperava trobar-hi el què hi he trobat. Perquè acostumat a l'espessor d'alguns membres del Cercle de Lovecraft (començant per en Howard Philips himself), aquestes històries han estat una alenada d'aire fresquíssim, tot i haver estat escrites entre els anys 2o i 80 del segle passat (!). És evident que la magnífica traducció de Javier Calvo hi té gran part del mèrit. L'estil de Belknap Long és directe, visual i molt i molt àgil. I, sobretot, ple d'un finíssim sentit de l'humor i autoconsciència que el travessen de dalt a baix. Los devoradores del espacio introdueix el mateix autor i en Lovecraft en una història de metaficció sobre contes que contenen horrors i horrors que han de ser contats. És de 1928, sí, però sembla moderníssim.
Despertar oscuro és atmosfèric, pesimista i metareferencial, també. Si es té en compte que va ser publicat el 1980, no costa d'imaginar com un episodi d'alguna pel·li d'Asylum interpretada per en Christopher Lee o en Peter Cushing, amb aquell gra tan característic del VHS.
Los perros de Tíndalos juga amb conceptes de física aprofitant que Einstein estava de moda (1929) i els porta al seu terreny per construir unes monstruositats ultradimensionals que han acabat esdevinint mítiques. Insinuant, més proper a Lovecraft, però tot i així amb un to més lleuger i desenfadat.
El Horror de las Montañas (1963) és una novel·la curta absolutament deliciosa sobre el culte a una divinitat primigènia en forma d'elefant. La història va amunt i avall en l'espai i en el temps, no s'atura mai, canvia de registre constantment i augmenta l'aposta weird a cada pàgina. Hi apareixen els Pirineus, legions romanes a Pamplona, màquines del temps dignes de Rick i Morty o de Doraemon, estatues malignes, postulats quàntics, assassinats en museus... ho té TOT. I tot regat amb un sentit de l'humor de la hòstia, perquè si no no s'expliquen escenes com la del xinès de la bugaderia testimoni d'una de les morts. És com una partida d'Arkham Horror perfecta.
Dos telediarios me ha durado. Como defiende el traductor en el prólogo, la escritura del autor, basada en rápidos diálogos al estilo de un tebeo de acción, hace que esta se desarrolle con mucha fluidez. Aquí hay poco lugar para las descripciones y, cuando aparecen, lo hacen en boca de personajes haciendo soliloquios para explicar abstrusas cosmogonías y geometrías no euclídeas.
El relato que da nombre a la recopilación, por el que más se conoce al autor en su producción lovecraftiana, ha sido más veloz y sencillo de lo que esperaba; en realidad me faltaba poco por conocer de la cuestión, aprendida ya gracias a sus ecos en otras publicaciones. Pero mi favorita ha sido la novela corta El horror de las montañas, que cierra el libro y nos presenta a una de las criaturas más temibles de los Mitos, cuyo origen es explicado y me hace rasgar mis vestiduras y relamerme del gusto a la vez. Vivir para ver.
Lo he disfrutado mucho, aunque el paladar final se acerque más a una comida rápida y disfrutona que a unas memorables tres estrellas Michelín. Es que a mí me gustan mucho las hamburguesas.
"I am sure that it will. And I want you to help me. I intend to take the drug immediately. I cannot wait. I must see." His eyes glittered strangely. "I am going back, back through time."
A bad drug trip leads our narrator's friend to experience a new kind of high, one that involves curves and angles and bad, bad doggies that can emerge through these angles and chase your sorry, druggie ass down.
Lovecraftian terror. Better than a spray of Narcan.
BTW, this review is only for the short story, "The Hounds of Tinadalos." The anthology by the same name should be separated from this.
Belknap Long es a Lovecraft lo que el jazz es al blues. No soy un experto en el ciclo de H.P.L. y sus continuadores, pero me da la sensación de que gran cantidad de juegos de rol derivados de este se inspiraron activamente en estos relatos de Long. Si bien el autor no llega al nivel narrativo de Lovecraft, si aporta unas ideas chulísimas a la cosmogonía del horror cósmico (el concepto de "Los perros de Tíndalos" es el ejemplo más notable y célebre, así como su mejor relato) así como escenas divertidísimas o muy "macarras" dentro del delirio primigenio que es el universo de Cthulhu. Antología muy disfrutable.
An interesting thought experiment, also cool to see where these Arkham Horror monsters got their first appearance. However, it lacks the mystical and dreadful elements that make Lovecraft's horror stories so memorable.
Me encanto la profundidad y la sencillez de cómo se maneja la trama, dos personajes, una situación y una criatura de por medio, todo lo anterior convenido con el universo de Lovecraft.
Los últimos párrafos son increíbles.
En fin, un relato corto altamente recomendado. Aunque podría ser que a una persona le parezca frustrante el hecho de que no se da una descripción detallada de los perros, pero para eso existe la imaginación para llenar los huecos.
Lo primero que me toca explicar es que esta edición algo más amplia que otras reseñas que podéis encontrar bajo el mismo título. Me sorprendió encontrarme con reseñas que solo hablaban de cuatro relatos, sin embargo esta tiene once:
Los perros de Tíndalos. Me parece una genialidad. Un hombre comienza a experimentar con drogas para comunicarse con seres de otra dimensión. Cuando la cosa se le va de las manos, pide ayuda a un amigo para evitar que entren a por él tapando los ángulos. Tiene que redondear todas las formas de su apartamento.
El hombre de las mil piernas. Un relato extraño y casi grotesco sobre una criatura humana deformada o mutada, con un componente entre lo absurdo y lo inquietante.
Las bestias oscuras. Exploración de criaturas que habitan en la oscuridad, vinculadas a fuerzas primitivas o cósmicas que acechan más allá de la comprensión humana.
Un visitante de Egipto. Un encuentro con algo antiguo relacionado con Egipto… pero no exactamente humano ni muerto en el sentido habitual. Aquí sale el manido tema de lo ancestral, las maldiciones, lo que nunca debió despertar. Algo que se ha convertido en un clásico.
Aguas muertas. El terror del mar y los océanos es una constante. El relato de Long es horror atmosférico y cósmico, mucho más sutil. Muy pulp.
La segunda noche mar afuera. Horror cósmico mezclado con mitos de los vampiros. Otra criatura que sale del mar. El acto de chupar fluidos humanos se despoja de misticismo para resultar una necesidad biológica de un ser extradimensional.
La sanguijuela oceánica. ¿Qué puedo decir? Un poco más de lo mismo que en el relato anterior.
El dios con orejas de perro. Un relato de terror hermanado con los relatos de momias y sarcófagos del Antiguo Egipto. Se abre la posibilidad de que, aquellos seres mitológicos y dioses, no fueran sino seres extradimensionales o extraterrestres que regían en la Tierra.
El enano flamígero. Aquí hay un verdadero salto cualitativo al introducir el género de encogimiento, de seres microscópicos tan terribles como titanes. Sé que no tiene que ver, pero pocas películas me dieron tanto miedo como el clásico El increíble hombre menguante.
Visión oscura. Tras recibir una descarga eléctrica, un anticuario comienza a recibir los pensamientos y deseos de otras personas. Esa ventaja se convierte en una carga. Superpoderes que se convierten en una condena: ¡qué puede haber más actual! Mirad The boys.
Los devoradores de cerebros. Estas criaturas comparten muchas características con otras del universo Lovecraft: tentáculos, amorfas, cara de murciélago. Pero tienen la manía de succionar el cerebro de los organismo inteligentes que tienen la mala suerte de cruzarse con ellos. No es un gran relato, pero sirve para expandir el bestiario.
Atención. Os podéis encontrar, bajo este mismo título, antologías distintas. Puede que no estén estos relatos y puede que estén otros.
En definitiva, este libro no es ninguna maravilla (para los que no gusten del Horror Cósmico), sin embargo yo le voy a dar ⭐⭐⭐⭐⭐. Son las galletas de mantequilla, de esas de las de lata. Te comes una de vez en cuando porque, al comer varias seguidas, pierden la gracia. Sabes que estás comiendo a montón y que te pondrás hecho una vaca. A mí me encanta dejarme caer en este vicio.
Apto para los que no tienen tiempo para leer y no quieren complicaciones en su cabeza.
Lo he escuchado en audiolibro, lo he leído en fisico, en pdf, en epub y lo he escuchado de labios de una persona que por agradarme me lo leyó en voz alta. Nunca me cansaré de este y los demás relatos, quien sabe si en algún momento deje de escucharlos. Me seduce de alguna forma extraña y diferente estos mundos extraños, el horros cósmico, nunca puede ser igualado por nada. La sensación de la mente expandiéndose nunca podrá ser comparada con nada.
Es tremendo, una recopilación tanto de relatos como de existencialismo, me ha recordado tantisimo de buenas épocas en las que me pasaba las horas leyendo a Lovecraft... Increíble.
Tiene una forma de expresarse singular y extraña (de forma sofisticada y a la vez menos tediosa que Lovecraft, para ser de su circulo me refiero), y eso hace agradable la lectura.
Tiene muy buenos relatos, destaco el primero ya que ver a mi autor preferido de personaje hizo que me explotara la cabeza de mil maneras.
Todos los personajes tienen personalidad a su manera, pero en "El horror de las montañas" Por momentos se hicieron cargantes y cambiaban sus maneras de forma abrupta, con el fin de explicar hechos que ni ellos mismos se creían en realidad. Por lo que costaba mucho más introducirse en la historia con tanta parafernalia. Fue el que menos me gustó y por eso se calló una de las estrellas.
Por todo lo demás, quedé muy sorprendida y no decepciona.
Que dios remil bendiga al Horror Cósmico 🧎🏽♂️ 12 hojas, 12 hojitas nada más necesitó Frank Belknap para escribir un cuento corto por allá en 1920, y que 100 años después llegue a mí para hacer que me replantee toda la bendita realidad. Repito: ¡12 hojas!
Es fantástico lo pedagógico que es el relato: te sacude todos los conceptos que tenemos sobre el tiempo pero aún así se hace entender a la perfección, te están pegando un paseo cósmico pero en ningún momento te sentís mareado, qué tarea difícil y qué bien realizada.
Si me extiendo más en la reseña, va a ser más larga que el relato original: En media hora lo tenés leído, hacete el favor de leerlo! Te va a volar la cabeza.
Una historia muy buena que llega a ponerte en tela de juicio el concepto que tenemos a cerca del tiempo. Me gustó en absoluto el desenlace, muy bueno, sin embargo, el vocabulario es muy adjetivista y en opinión personal, opaca casi seguido todo el cuento ( aunque así es como narraba Lovecraft, no hay que olvidar eso). Aun así me gustó y muy recomendado, gran Oda al maestro del horror cósmico y tengan cuidado cuando hagan una regresión astral, porque Los Perros de Tíndalos los olfatearán por esos ángulos de tiempo...
Mi hermano de pequeño me decía que los celtas hacían las casas circulares porque creian que en las esquinas aparecían fantasmas. Nunca lo contrastaré, pues quiero creer dentro de mi fantasía que lo que pasó en realidad es que un día a un chamán se le fue y fue olfateado por unos chuchos cósmicos indescriptibles que se meten en esta realidad por las esquinas!!!
Así pues...jipis huele inciensos cuidado no vayais a trascender demasiado en vuestras meditaciones gracias besos.
Se siente el horror recorrer tu ser mientras tratas de imaginar lo descrito en la historia, tratar de imaginar lo imaginable y sentir que corre hacia ti mientras observabas los ángulos de tu habitación. Gran historia del terror cósmico
This short story honestly lives up to the hype as one of the better non-Lovecraft additions to the Cthulhu mythos, and is just a really solid short horror story in general!