Según yo, iba a leer esto inmediatamente después de terminar de ver toda la franquicia Tales of Arcadia (lo cual sucedió el año pasado) para superar lo terrible, horrible, muy malo y nada bueno que fue su final (siempre que lo recuerdo, lo odio tanto o más de lo que alguna vez odié el libro 2 de Simon Snow)
Según el destino, los dioses, la vida o lo que sea, "no", porque aparentemente esos tiempos en los que podía sentarme durante horas y horas a leer un libro completo ya han quedado muy, muy atrás. Ah, aquellos sí que eran buenos tiempos…
En una nota no relacionada, al fin tengo Netflix. ¡Ya no me siento tan pobre!
Este libro fue atrapante. Captó mi atención desde el primer párrafo —para aterrorizarme, claro, pero lo hizo— y, a partir de ahí, no recuerdo que haya tenido ningún momento lo suficientemente lento como para llegar a resultar tedioso. Además, la exploración de diversos temas —el acoso escolar y sus efectos en la autoestima de quienes lo sufren, las variedades de trolls,los lugares por donde se extendieron, su migración a Estados Unidos y el efecto adictivo y potencialmente dañino que la señal televisiva tiene en criaturas que, como ellos, no pueden estar bajo la luz del sol, la mención de las legendarias hazañas de los antiguos guerreros de la familia Sturgeon/Sturges, etc, etc— no solo fue distinta a la de la serie, sino que, al menos a mi parecer, llegó a ser algo más profunda.
Si de algo tendría que quejarme, sería de lo corto que fue pues considero que podría haberse extendido más, aunque en realidad no afectó al ritmo ni a la coherencia durante la mayor parte, mas la llegada a la conclusión sí que se sintió ligeramente apresurada. Ah, bueno. Nada puede ser totalmente perfecto, supongo.
Escenas y demás:
*"Eres comida. ¿Esos músculos que flexionas para caminar, levantar objetos y hablar? Son hamburguesas de carne cubiertas de tendones masticables. ¿Esa piel a la que tanto has prestado atención en los espejos? Es deliciosa para las lenguas adecuadas, un guiso de tejido suculento. ¿Y esos huesos que te dan la fuerza para abrirte camino en el mundo? Crujen entre los dientes mientras la médula es succionada por gargantas babeantes. Estos hechos son desagradables, pero útiles".
Oh por los dioses, yo no quería leer eso nomás iniciar libro alguno, ¡y definitivamente no quería hacerlo casi a 8:00am!
*La desaparición de Jack es tan… repentina e impactante: en un momento, Jim se está esforzando por seguirlo, por no quedarse atrás… y, al siguiente, todo lo que logra ver es la bicicleta de Jack bajo Holland Transit Bridge, bicicleta que se halla abandonada y sin rastro de su dueño por ningún lado mientras una canción de amor se reproduce por la radio atada al manillar.
Y luego, por supuesto y porque el panorama actual no es lo suficientemente malo aún, una… cosa monstruosa aparece y persigue al que, en el futuro, será James Sturges Sr.
*"Me incorporé y lo observé sujetar las contraventanas de acero de mi ventana. Sacó sus gafas del bolsillo, rotas como siempre y sujetas con una tirita, y entrecerró los ojos para leer el código. Tras marcar el número de siete dígitos, tiró hacia arriba y los paneles de acero se plegaron como un acordeón, revelando un día soleado".
…Alto, ¿qué? ¿contraventanas de acero con un código? ¿qué?
¿Y saben qué es lo peor, gente? que existen. Esas cosas realmente existen. Sí, lo investigué. Existen. Sí, desconocía que existieran fuera de la ficción… hasta hoy. No, este descubrimiento reciente no me ha hecho feliz.
*"Solo cuando estuve a su lado, papá empezó a abrir la puerta. Era un ritual que me sabía de memoria. La puerta tenía diez cerraduras, cada una más impresionante que la anterior. Mientras él cambiaba cerrojos, giraba llaves y deslizaba cadenas…"
¿Qué carajo?
Antes de leer esto, solía creer que mi casa era segura. No extremadamente segura —soy realista, sé lo que tengo—, pero sí segura; ahora, sin embargo, creo que debo volver a dormir con un cuchillo bajo la almohada porque, francamente y en comparación con esas contraventanas y esa puerta, la "seguridad" de mi hogar es un mal chiste.
*¿"Tubby"? ¿es en serio, "Tubby"? acá también se llama Tobias, por dios, ¿por qué no podía apodarse "Toby"?
Sí, ya sé que el libro fue primero y luego vino la serie, pero de todos modos.
*Los trolls no pueden hablar… o, bueno, no un lenguaje comprensible. Esto es raro, tan raro como que a Jim prácticamente tratan de obligarlo a ponerse lo que, si no me equivoco, es en este contexto algo un tanto similar al amuleto de la serie… no, ¿a quién engaño? no se parece en nada, la cosa esa: no necesita de determinadas palabras para activarse, no produce una armadura mágica ni una espada, estoy bastante, bastante segura de que no lo forjó Merlín y Tobias definitivamente, definitivamente acaba deseando tener uno para poder entender a los trolls sin necesidad de que Jim traduzca, no tengo pruebas pero tampoco dudas.
*¿Alguien extraña Trollmarket? porque yo extraño Trollmarket. ¿Troll City? pfft, Trollmarket era mejor.
Sí, también extraño al señor Strickler, déjenme en paz.
*Jim nombra a sus armas, sus armas de batalla, sus armas con las que deberá matar trolls, Claireblade y Cat #6.
¿Dónde han quedado los nombres legendarios, aquellos dignos de figurar en leyendas y cantos épicos?
En su defensa, Jack lo estaba apresurando y le dijo que las nombrara en honor a algo importante para él… pero en serio, ¿como un gato que ni siquiera era suyo? y, además, imaginen que la relación entre Claire y él no llegara a superar la etapa de compañeros de escuela no hostiles… o que, de hacerlo, las circunstancias los llevaran a cortar lazos y no de buena manera.
*¿Recuerdan cuando yo pedía más "descripciones sangrientas"? bueno…
"Me obligué a acercarme a los diez sacos. Latían sobre el césped oscuro como suaves embriones mutantes. Me incliné sobre el más cercano. Pulmones morados se hinchaban contra la película translúcida; un estómago viscoso se acumulaba sobre ellos como una ola roja y viscosa; cerca del fondo se acumulaba un montón blanco de intestinos retorciéndose. Todo flotaba en una masa viscosa…
Coloqué la punta del machete contra el saco y empujé suavemente. Atravesó la piel con un sonido flatulento y un líquido color mostaza me salpicó el brazo. Olía a carne podrida y mis ojos comenzaron a lagrimear. Por un momento consideré simplemente alejarme, pero entonces, antes de saber qué hacía, aplasté la espada con tanta fuerza que se incrustó en la tierra. La bolsa se partió por la mitad con el agudo chirrido de un globo perforado y los órganos se derramaron en una maraña multicolor. En cuanto la piel translúcida tocó la hierba, se derritió en un gel fétido. Los intestinos fueron los que más viajaron, expandiéndose alrededor de mis zapatos…
Respiré hondo y hundí ambas manos en las vísceras calientes. A las entrañas no les gustaba que las tocara. Escupían jugos ácidos que me quemaban la piel. Las cuchillas de la caja torácica cercenaban las yemas de mis dedos. Una red de vasos sanguíneos se enroscaba en mi antebrazo y me agarraba con dolorosa ferocidad. Cada órgano gritaba con una voz pequeña y enojada. Y aun así, escarbaba con dedos furiosos, amasando cada resbaladizo trozo de carne en busca de una sorpresa oculta. Supe que había encontrado la vesícula en cuanto la toqué. Estaba hirviendo. La saqué de la inmundicia con un sonoro sorbo. Los vasos sanguíneos que me rodeaban la mano se rompieron y el resto de las entrañas se aflojaron, gimiendo en tonos bajos de pérdida.Levanté la vesícula en un puño victorioso. Era del tamaño de una pelota de golf y de la textura de las espinacas mojadas. Se revolvía en mi mano como si estuviera llena de gusanos…"
¡no me refería a eso, lo juro!
*Con respecto a las reacciones iniciales:
En mi opinión, las diferencias entre J. Lake y J. Sturges acerca de comenzar a cazar trolls son fáciles de percibir: Lake parece impresionado, sorprendido y hasta algo asustado por haberse convertido en "el elegido", sí, pero está dispuesto a asumir el puesto. Sí, necesita ser convencido, mas no creo que haya opuesto mucha resistencia y sí, luego tiene todo ese viaje del héroe para convertirse en uno, pero ya desde el principio no es tan renuente a serlo; Sturges, sin embargo, no quiere estar involucrado en ese desastre infernal, no se siente feliz de que su tío esté arrastrándolo a eso y le gustaría poder desentenderse de todo lo de asesinar trolls y participar en una guerra que está por estallar. Vaya, incluso se lo dice a Tobias: ""No puedo hacer esto, Tub", le dice, y antes de hacerlo hasta llega a pensar que su amigo estará, al igual que él, disgustado con la situación y con ganas de hacer lo que sea necesario para mantener a los trollhunters muy, muy lejos. Y sí, hay veces en las que llega a sentirse dispuesto a luchar para eliminar a sus oponentes y mantener el mundo a salvo, pero ese es otro tema.
Otras diferencias notables radican en las actitudes de T. Domzalski y T. Dershowitz. Sí, los 2 se asustan la primera vez que ven trolls —una reacción muy comprensible—, pero de ahí en más… bien: sí, Domzalski está impresionado al saber que su amigo ha sido elegido por un amuleto mágico y sí, en cierto punto él también quiere tener un arma propia y luchar como todo un guerrero, mas su motivación principal para involucrarse con los trolls y no huir hacia las colinas es la de acompañar y ayudar a Lake. Había una frase que los 2 decían en referencia a que siempre habían estado juntos, algo sobre cómo eran ambos al principio y serían ambos al final, y creo que eso resume adecuadamente la motivación de Domzalski, la lealtad; Dershowitz, no obstante, desea participar en cazar trolls no tanto por apoyar a Sturges —aunque sí, quizá haya algo de eso—, sino porque lo ve como poder tener un propósito más grande en la vida y al fin dejar de ser un perdedor. Hay un punto en el que le insiste a Sturges para que acepte ser un trollhunter, aun a pesar de que a él mismo ya se le ha dicho que no es uno, solo porque sin su amigo no podrá estar metido en el asunto, y lo sabe perfectamente.
Obviamente, las diversas reacciones de cada personaje están influenciadas por sus diferentes circunstancias en la vida, así que eso también ha de tomarse en cuenta.
*Vaya, esta Claire sabe esgrima y no parece que vaya a necesitar de una Vara de las Sombras para ser capaz de luchar. Qué sorpresa tan maravillosa, esa. Ya me cae bien la chica, y ese modo de hablar suyo… eh.
*Ese desgarrador, desgarrador momento en el que James Sturges Sr. le pide a Jack que no se vaya, que se quede con él —"todavía tengo cajas de tu ropa. Puedo comprar bicicletas para los dos, las mejores que se vendan: rojas para ti y amarillas para mí. Todavía tengo tu radio. Podemos montar en bici y escuchar música, Jack. Podemos disparar nuestros láseres. Podemos pedalear tan rápido que no tendremos tiempo de recordar nada de lo malo que pasó. ¡Podemos crecer juntos después de todo! ¿No te parece un sueño?"— o que no lo deje, que lo lleve con él —“Donde tú vayas, yo iré; ¡es lo que debería haber hecho hace años!”—… solo para que Jack le diga que "No puedo crecer, Jimbo. Ni contigo. Ni con nadie"… y que ya es demasiado viejo.
Y encima, tras eso James se ve obligado a ver cómo su hermano se lleva a su hijo directo hacia el peligro, a ver cómo ambos lo dejan atrás…
*En el libro: Tobias, hipnotizando a los Gumm-Gumms con la estática proveniente de la pantalla gigante y logrando que se detengan.
En la realidad: yo, agradeciendo mentalmente no haber hablado tan mal de él.
*Hubo una batalla, surgieron héroes, hubieron triunfadores y todo estuvo bien… salvo por esto:
"Mientras cerraba los ojos y me hundía en un oscuro gozo, dos pensamientos aleatorios me picaron como un mosquito molesto. ¿Alguien se ocupó de la vesícula biliar de Gunmar después de que la arrojé al campo? Y, pensándolo bien, ¿dónde se había metido el profesor Lempke?"
No, ¿qué? ¿qué?
Arcadia Oaks es… no, ciudad equivocada. Vamos otra vez.
San Bernardino es una ciudad tranquila. Claro, hace años hubieron muchas, muchas desapariciones, pero ocurrieron hace literalmente décadas, y cesaron tras la lamentable desaparición de Jack Sturges, por lo que en la actualidad es un sitio tan tranquilo como cualquier otro en el que no suceden acontecimientos inusuales. Ahí, vive James Lak… err… digo… James Sturges Jr., un chico normal con una vida normal… o, bueno, tan normal como puede ser la vida de alguien cuyo padre, a raíz de la desaparición de su hermano mayor, está obsesionado con intentar prevenir todos y cualquier peligro potencial—y cuya salud mental se deteriora día tras día y que prácticamente ha convertido su casa en una prisión de alta seguridad—, cuya madre abandonó a la familia, que sufre acoso en la escuela y que no tiene ningún otro amigo aparte de Tobias Dershowitz.
Así que sí, su vida es normal. No magnífica ni perfecta, no, mas sí normal… y, entonces, se topa con algo que no logra ver bien, pero que parece tener hombros encorvados y brazos gruesos, pero como evidentemente eso solo fue producto de su imaginación, él sigue con su vida normal, aun pese a sentirse conmocionado por lo ocurrido… y, entonces, le toca huir de Steve —literalmente arrastrándose bajo algunos autos— junto a Tobias, pero como eso no es nada que, digamos, lo ponga en peligro mortal y además un golpe de suerte acaba desviando la atención del acosador, continúa con su vida normal… procurando ignorar el recuerdo de la cosa que, unos instantes atrás, estaba emergiendo de la alcantarilla, sí… y, entonces, se retraza en llegar a casa y para cuando se da cuenta de su gran, gran error ya es demasiado tarde, o demasiado tarde a ojos de su padre, de todas formas, por lo cual este último llama a la policía… pero bueno, bueno, ni siquiera es la primera vez que el paranoico hombre hace eso, así que no es nada fuera de lo común, y Jim puede seguir viviendo su vida normal… cargando con la vergüenza de haber sido llevado a casa por alguien que es básicamente un héroe local, claro… y, entonces, una cosa de varios ojos —o quizá más de una, quién sabe— logra, de alguna forma, invadir la cárcel ultrasegura que es su casa y sacarlo de ella… y, desde ahí, su "vida normal" empieza a volverse todo menos normal…