3/5 Estrellas
Tengo que reconocer que esta tercera entrega me ha desinflado un poco la serie.
Me esperaba un seguimiento de la colonia de humanos a los que se le había permitido colonizar Marte con el patrocinio de Akin, el construido mitad oankali, mitad humano.
Per nada más lejos de la realidad. Asistimos al desarrollo de la idea central de la serie, la compleja estructura familiar y sexual alienígena, en la que individuos masculinos, femeninos y ooloi (el tercer sexo) se asocian o atrían, para formar el núcleo familiar. En el caso de la asociación de humanos y oankali, realmente la unidad familiar la formarán un humano, una humana, un oankali macho, otro hembra y un individuo ooloi. De la mezcla genética de los 5 saldrán los individuos de la nueva especie que heredará el futuro.
La cosa se complica cuando aparecen los primeros individuos ooloi construidos. Se revelan como seres complejos, extremadamente sensibles, con una capacidad de curación y de manipulación genética superior a sus congéneres progenitores oankali, atormentados, obsesionados y ávidos por encontrar humanos con los que atriarse y convertirlos en sus cónyuges, de grado o a la fuerza. Y ahí asistimos a una convulsa búsqueda de humanos, a los que prácticamente toman por asalto, a los que dominan y fuerzan con una mezcla de feromonas y drogas bioquímicas, consiguiendo la sumisión humana, prácticamente de por vida, sometidos al gozo bioquímico que le proporciona su ooloi y que les provoca una adicción insuperable. Reconozco que este enfoque no me ha gustado nada, ya que presenta a los humanos como una especie débil y frágil, que se encuentra completamente a merced de unos individuos fascinados por la complejidad genética y bioquímica de nuestra especie. Unos humanos que prácticamente deben elegir, entre la enfermedad, la vejez, el hambre y la muerte o la vida sana y longeva, pero convertidos casi en juguetes sexuales de estos seres ansiosos de sus cuerpos. Turbador.
Tampoco el final es para tirar cohetes, light y deslavazado.
Para compensar, seguimos asistiendo a un festival de ideas absolutamente originales, a nivel sociológico, genético, biológico, antropológico, bioquímico, sexual y casi cualquier ámbito que se nos ocurra, que convierte pasajes del libro en un festín.
Podemos decir que la serie se queda con una nota media de 4 estrellas, por lo que es absolutamente recomendable.
Seguiré con esta autora sin dudarlo, posiblemente con "La parábola del sembrador".