A inicios de este 2022, la amenaza de la guerra, que nunca se ha ido del todo en realidad, volvió a estar muy presente en el ánimo de la humanidad. Por un azar del destino que no acabo de entender, dos de mis lecturas, sucesivas, tuvieron que ver de un modo u otro con el tema, y en pocas ocasiones como en esta he batallado un poco para animarme a avanzar con la lectura, porque a pesar de que esta en particular es una obra de ficción, se puede percibir a la perfección la cruel realidad en la que está basado, y eso hace que sea un poco difícil de asimilar. Del otro libro hablaré otro día, por lo pronto quedémonos en la batalla de Inglaterra.
El libro forma parte de una trilogía con la que la autora pretendió dar una idea a sus hijos sobre los horrores que vivió en su calidad de exiliada judía y alemana durante la segunda guerra mundial. En el, seguimos a una muchacha en su paso de la pubertad a la juventud mientras vemos las penurias que tienen que sortear ella y su familia, sobre todo cuando el conflicto armado finalmente llega a Inglaterra, país que los ha acogido en su intento por ponerse a salvo. Si el primer libro de la serie (Cuando Hitler se robó el conejito rosa") estaba enfocado hacia un público más infantil, este está dirigido hacia una audiencia más juvenil, pero no por eso deja de ser interés para los lectores más maduros en general.
Lo más destacable es el modo en que la autora nos descubre el mundo interior de su protagonista de un modo bastante enternecedor. Vemos como se va dando su despertar hacia los hechos que sacuden al mundo, como se va dando cuenta de su posición domo exiliada en un país extranjero, y como poco a poco se va transformando de niña en mujer, pasando por esa angustia de no saber a que se va a dedicar cuando sea grande. Desde luego, el aspecto sentimental no es dejado de lado, y somos testigos de las emociones y angustias del primer amor, que aunque no en el eje central de la novela, esta bien manejado sin ser algo empalagoso.
Lo que más me ha gustado del libro es que a pesar de que es una obra fuerte, no deja de ser un libro acerca de la esperanza. Nos enseña como aún en los momentos más oscuros, siempre hay cabida para la bondad y como, a pesar de las penurias, es importante aferrarse a ella, como forma de combatir la oscuridad interior que la guerra deja en aquellos que la han tenido que experimentar en carne propia. En ese sentido es una muy buena obra. Al final del libro acabas entendiendo las pequeñas frivolidades de la protagonista, y deseas con todo el corazón que finalmente haya podido lograr encontrar al fin un hogar propio, aceptada y haciendo aquello que más le gustaba. Es grato ver que al final si acabó lográndolo, señal de que siempre es posible pensar un poco en la esperanza sin ser defraudados.