Every living creature on Earth has been devolved - the evolutionary clock turned back, reverting all life to odd mutations and prehistoric incarnations. The cities of man are little more than bloody territories ruthlessly dominated by tribal Neanderthals ruling from the backs of mammoths, packs of saber-toothed tigers, and giant man-eating insects. Raja, one of the few remaining "Still Sapien" humans, heads to San Francisco to find the antidote for the world-changing DVO-8 viral agent. But to cross the wasteland, she'll have to convince the last pocket of humanity to join her quest... and survive the Nazi hillbillies that rule them through fear!
Rick Remender, the acclaimed writer of Black Science, Low, and Deadly Class, unleashes a high-octane dystopian masterpiece on the world, featuring the brilliant artistry of Jonathan Wayshak!
Rick Remender is an American comic book writer and artist who resides in Los Angeles, California. He is the writer/co-creator of many independent comic books like Black Science, Deadly Class, LOW, Fear Agent and Seven to Eternity. Previously, he wrote The Punisher, Uncanny X-Force, Captain America and Uncanny Avengers for Marvel Comics.
Historia postapocalíptica bastante genérica... la vida en la tierra ha cambiado radicalmente por la acción de un virus que se ha propagado por todo el planeta y del que sólo se han salvado unos cuantos elegidos que estaban vacunados que provoca una involución a los estados más primarios de hombres y animales... la hija de uno de los creadores del virus es la única que puede arreglar la situación pues conoce el paradero de la cura y pretende llegar hasta ella para salvar a la humanidad...
hasta ahí no lo veo mal si no fuera porque me parece poco original y porque para mostrarnos esa situación Remender se marca un despliegue tremendo de cuadros de texto en las primeras páginas cuando nos habríamos enterado igual si lo hubiera metido en un par de lineas de diálogo apoyándose en un par de viñetas (al fin y al cabo Remender siempre se apoya mucho e cuadros de texto y/o de pensamiento, es lo que hay, lo tomas o lo dejas)... pero el caso es que nos enteramos que el virus lo que hace (o al menos esa era la idea) es eliminar del genoma humano la propensión a tener creencias religiosas. Da igual cómo me lo expliquen o que lo quieran disfrazar luego, pero ahí Remender lo que nos da a entender de una manera bastante burda es que lo que nos separa de las bestias es la religión, a mi ahí ya me ha perdido como lector, pero es que el cómic me ha costado 20 € y no crecen de los árboles, así que continúo.
A partir de ahí para engancharnos nos muestra un festival de violencia, mutilaciones y palabras malsonantes, un par de persecuciones y unas buenas raciones de lucha por la supervivencia en un ambiente hostil, todo acompañado de unas gotitas de locura al más puro estilo Remender... he de decir que aunque el ritmo no sea el mejor el autor consigue captar mi interés y el tebeo se lee bastante a gusto en algunos tramos, pero entre medias nos encontramos elementos desagradables, increibles o simplemente bastante innecesarios que a mi al menos me sacan de la lectura... llegamos al final sin demasiada sorpresa y eso si tenemos cuando creíamos que todo había acabado una splash page muy loca con una dosis de justicia poética no solicitada pero al fin y al cabo necesaria por no dejar el cabo suelto... total, que en conjunto es posiblemente lo peor que he leído de Remender, que es un guionista que tengo como un valor seguro porque casi siempre todo lo que leo de él me gusta bastante, en este caso no se ha cumplido la tendencia, pero es que creo que Remender gana en las distancias largas, con series de larga duración, o al menos más largas que esta de 5 números que parece más algo salido de la factoría de cómics adaptables al cine de Mark Millar que de la cabeza de Remender que suele reposar las tramas algo más.
El dibujo es bastante personal, habrá gente que le guste y habrá gente que no, tiene una cualidad extraña dificil de definir, pero ni es realista del todo ni es cartoon... tiene sus momentos de brillantez y sus momentos bajos, pero lo peor es que a veces dificulta bastante la comprensión de la acción, cosa que es lo peor que se puede decir del dibujo de un cómic. Bastante irregular en definitiva.