TODO LO QUE ME GUSTA EN LA VIDA LO TIENE ESTE CÓMIC.
"Strangehaven" es la historia de Alex Hunter, un joven profesor de primaria que tras un accidente de coche (tras cruzarse con una mujer en un camino por la noche que, igual me engaña la vista, me recuerda a la Laura Palmer de la Logia Negra) queda atorado en la pequeña localidad costera que da título a la serie, un pueblo que no aparece en los mapas. Alex pronto se enamora tanto de la localidad como de lo peculiar de sus habitantes, y en especial de Janey, una joven del lugar con la que vivirá una especie de romance maldito que nunca puede llegar a buen puerto. A pesar de su intento de volver a casa (a una vida que no le gusta), Hunter descubrirá que no puede salir de Strangehaven: pero Alex no es Número 6, si las puertas del paraíso se han abierto para él, ¿para qué resistirse?
Poco a poco comenzaremos a conocer el entramado de personajes del lugar. Como Suzie, la mejor amiga de Janey, que mantiene un romance con Peter, encargado de la tienda de comestibles que engaña a su esposa. O a Adam, un sujeto que dice venir del planeta Nimoi y está construyendo un aparato para comunicarse con su mundo. O el fascinante Megaron, que parece parcialmente inspirado en Charles Crossey, el personaje al que daba vida Alan Bates en "El Grito", y que a pesar de su pulcro aspecto de profesor británico dice haber sido criado en el Amazonas para ser un chamán, y entabla un vínculo cada vez más especial con Jeremy, el hermano de Janey, e hijo del Sr. Jones, director de la escuela y uno de los líderes de una de las hermandades que opera de manera secreta en el pueblo...
"Strangehaven" bebe de "Twin Peaks" y de "El Prisionero", y si no fuera suficientemente maravilloso tener esos dos referentes hay tramas que parecieron haberse reflejado posteriormente en series como "Perdidos". Pero lo extraordinario es su acercamiento cotidiano a lo místico, y lo místico a lo cotidiano. Como si Aleister Crowley fuera un personaje de "Love and Rockets" y nos interesara tanto su compra en el supermercado esa semana como su ritual del domingo noche. Cuando la descubrí ya lo dije por aquí: "este cómic es como un sueño hecho realidad, como si me hubieran preguntado bajo hipnosis que ideas, conceptos y tramas me gustaría ver en una serie. Magia. Sociedades secretas. Una comunidad aislada. La presencia de lo extraño en lo cotidiano. Con ese toque británico que hace parecer que su contenido más culebronesco introduzca una versión bizarra de los personajes de "Gent del barri" ("Eastenders") en Summerisle, el pueblo de "The Wicker Man". Quiero más. Quiero un episodio nuevo a diario hasta el día que me muera. Si algún día me cruzo con el autor quizá le haga un "Misery". (Esto último dependerá de lo que me guste el desenlace definitivo, mmjmjmjmjmj...)