---Relectura del 16/08/2025 al 20/08/2025---
-Clasificación original: ****. /4 estrellas
-Clasificación actual: ***** /5 Estellas
Aún no he encontrado un libro de Lord Dunsany que no sea un hagasajo leer.
Y la relectura de Don Rodrigo, como se conoció en lengua hispana, no defrauda en lo absoluto.
Como gran mayoría del mundo, y en especial del mundo ingles, Lord Dunsany, para su primera novela, se despachó con uno de sus gustos más clásicos, una novela en el estilo del Don Quijote.
Mas, ya muchos hicieron eso, y más aún en el habla inglesa, aunque no con grandes resultados. Por ello mismo, Lord Dunsany fue un poco más atrás, y en vez de escribir un libro en el estilo del Quijote, escribió un libro de caballerías, similar al Amadís de Gaula, y otras novelas anteriores que tanto inspiraron a Don Miguel de Cervantes Saavedra a escribir su Ingenioso Hidalgo Don Qujote de La Mancha.
Es imposible no hacer referencia a la figura del gigantesco Cervantes, pues aunque el libro de Lord Dunsany es mucho más poético y mágico, quitando todo tipo de experimentación y comentario social satírico del argumento, el aire de epopeyas y épicas caballerescas a la española aún se respira con creces.
No hay capítulo que no tenga un descripción por demás poética, con un lenguaje pristino, fervoroso y maravilloso, mas sin llegar a las cotas barrocas de exhuberancia y complejidad léxica. Por el contrario, Lord Dunsany realiza una perfecta mimetización de la tradicion a su propio estilo.
Se suele decir que esta novela es una rareza dentro de la obra de Lord Dunsany, muy diferente a lo que venía escribiendo en sus cuentos y sus novelas posteriores, pero al haber releído hace poco ''La hija del Rey del País de los Elfos'' su segunda novela, puedo ver la conección entre los mismos, e incluso comprender cuánto experimentó Lord Dunsany con el medio, a su manera, para poder alcanzar la máxima cualidad poética y épica de su segunda novela. Por lo tanto, no me parece que esta, su primera novela, sea tan diferente a lo que se suele encontrar en su obra en general. Tal vez menos fantástica, más centrada en la realidad de una España del siglo de Oro, mas no por ello menos mágica.
La crucial diferencia entre sus dos primeras novelas, sea tal vez el aire, siendo una más realista, y la segunda más cuento de hadas. Lo que diferencia a Lord Dunsany del resto de los escritores de su época, y de fantasía en general, es que él jamás consideró sus escritos como meras ''narraciones fantásticas para niños''. No, Lord Dunsany escribió fantasía adulta para todo aquel que aún logra conectar con esa niñez interior en cada uno y ver el mundo con esos ojos de inocencia, capaces de creer en la mágia más allá de la explicación lógica y adulta que todo pueda tener detrás.
Y es por ello que en esta novela, Don Rodrigo, Lord Dunsany nos muestra una quijoteada que se enfrenta a la realidad dura de la vida.
Con su padre en el lecho de muerte, habiendole entregado su espada, terror de las hordas moriscas y destructora de herejes, Don Rodrigo parte en busca de ''guerras'', designió final de su padre, y allí mostrar su valía y ganar su propia tierra y castillo.
A diferencia de Don Quijote, que creía ser un caballero andante, Don Rodrigo es de noble cuna y se vuelve un caballero andante, rescatando oprimidos y ganando amigos en sus viajes a la vez que va conociendo el mundo más allá de su hogar, conoce el futuro y el porvenir gracias a la mágia de un profesor de universidad y sus artes ocultas, y se enamora de una noble dama que roba su corazón tras solo una mirada. Mas no es suficiente ser noble y de buen corazón, ha de poseer tierras y castillo para valer por sí mismo, así que parte en busca de la gloria que solo las guerras podrán darle. Y es en la guerra en donde conoce la cruda realidad. Tras batallar y vencer, nada obtiene. Solo una ilusión que se desvanece. Mas, al volver al pueblo de su amada, cabisbajoy aflijido por no poder ser quien el desea para ella, un hombre que salvó en una aventura anterior, recompensa su buen corazón con aquello que tanto desea, un castillo en el Valle de las Sombras que da sub título a estas crónicas, y más tarde, convirtiéndose en rey del mismo valle.
Es una historia a la española mucho más realista que las que se contaron posteriores a la obra de Cervantes, mas embebido por el género dramático, Lord Dunsany le imprime una melancolía y dulzura a esta épica que la transforma en una extraña mezcla de novela histórico realista y mágico realismo fantástico.
Es difícil no encontrarle el gusto a esta novela, más aún si uno puede detenerse a apreciar el bellísimo uso del lenguaje hispano que la traducción de la novela de Lord Dunsany permite, y más aún si uno ha disfrutado de autores que han escrito sobre la España profunda y antigua. Por momentos, las descripciones pristinas y miríficas aquí encontradas me recordaron al Federico García Lorca de ''Impresiones y paisajes'', su primer libro de viajes-ensayo de prosa poética. Así de bello es lo escrito por Lord Dunsany, pintando a España tan misteriosa y mágica como las antiguas novelas de caballería lograron hacerlo.
Gracias una vez más, Lord Dunsany, por escribir algo tan hermoso y fabuloso que inspira desde la primera palabra escrita.