Leer libros es costoso. Hay un costo monetario, si, pero tambien un costo de tiempo que hay que dedicarle a una novela, a esta novela en particular, que tiene 680 paginas. Con los tiempos y distracciones del mundo de hoy, no queda otra que ser selectos a la hora de elegir que libro leer. Tambien, son tiempos donde la solidaridad existencial nos quito el espiritu critico, y parece que criticar es ser elitista o peor aun; falto de solidaridad, que es lo mismo.
Pero en defensa de aquellos que quieren ejercer el espiritu por el cual Nietzsche no dormia; mas que una critica elitista, prefiero hacer una critica honesta.
Bien... despues de dos libros de cuentos como "Los Peligros de..." y "Las cosas que...", la expectativa por esta novela de Mariana Enriquez era alta. No solo porque venia precedida de los libros citados, muy buenos ambos, sino porque Enriquez es a mi juicio, de esta nueva camada de "Escritoras", la mejor. Es la mas original. Es la que posee mas inventiva. Muchos de sus cuentos son pequeñas joyas que abren universos. En definitiva, a diferencia de otras colegas suyas, Enriquez es Escritora. No es simplemente alguien que tipea lo que le pasa por la cabeza. Entonces, cuando voy a leer el trabajo de una Escritora, lo que espero es leer un Libro. Mis exigencias-expectativas-ansiedades son otras.
Reseñar "Nuestra parte de Noche" no es tarea sencilla. La novela tiene un buen comienzo. Son aproximadamente 50 paginas donde la narracion fluye, donde la historia se va desplegando lentamente y nos vamos encontrando con el universo/atmosfera (Enriqueziano) en el cual luego ira girando la trama. La prosa es buena (Anagrama, puede decirse, se caracteriza por editar libros de buena narrativa) y Enriquez siempre va dotando la historia con sus obsesiones sobrenaturales, sus pequeñas dosis de terror y suspenso, que ya desplego con exito en sus anteriores libros. Hasta este medio centenar de paginas, el libro viene muy bien y como lector uno quiere seguir y seguir leyendo. Si existe una formula para ganar el premio Anagrama, tiene que ser esta: buena narrativa. Trama sin prisa. Suspenso. Elementos que van sumando interrogantes...
Pero es entonces cuando podemos notar la diferencia que existe entre la complejidad de escribir una novela a escribir una serie de relatos.
Para cuando estamos en la pagina 100, la trama, hasta ese momento apenas desarrollada, comienza a estancarse. Para cuando termina el primer capitulo, allá por la pagina 160, el divague se hace notorio y uno comienza a sospechar que algo anda mal. Luego vienen 200 paginas mas donde la novela cae de forma irreversible, haciendo que todo lo que viene despues (lo bueno, lo feo y lo malo) carezca de importancia. El cimiento se mueve, y por muy bonito que sea el edificio y por muy bien que esten plantados los otros cimientos, esto se desmorona, porque es una novela, no un cuento. Y si, se desmorona.
El tercer capitulo llamado "La cosa mala de las casas solas" aletarga tanto al lector que termina llevándose de arrastre todo lo bueno de las primeras cien paginas. Porque lo que Enriquez presenta hasta este momento (y ya vamos por la mitad de la novela) es un cuento que bien podria haber sido uno mas en alguno de sus anteriores libros, nada mas que cargado de relleno. La trama es chica y el lector lo nota. Estoy seguro que lo nota la propia Enriquez, porque tiene que recurrir a un sin fin de "pequeñas historias agregadas" de las cuales mas de la mitad sobran y aburren y no aportan absolutamente nada a la trama, y lo unico que logran es resentir la novela en un sin fin de idas y venidas intrascendentes, haciendo que al lector deje de importarle la historia de Gaspar y familia. La historia, una vez leida en su totalidad, parecia ser mas para una Nouvelle que para una novela extensa.
Pero aqui me gustaria comenzar una tangente en la reseña. Seria facil caerle a Enriquez sobre los aspectos fallidos de la novela. Digamos que la prosa de las primeras 100 paginas desaparece para darle lugar a una prosa descuidada, como si la autora estuviera aburrida de su propia trama, sin saber por donde salir. El tercer capitulo tiene casi 200 paginas de extensión, y no es facil atravesar ese rio. Por el cuarto capitulo la cosa mejora, y tenemos ahora una narrativa en primera persona. Uno de los personajes cuenta su vida, y lo hace bien. Pero a estas alturas...
Lo que intento explicar es que sin una prosa rica en calidad estetica. Sin una trama solida donde los personajes puedan desarrollarse y crecer. Sin originalidad o disgregaciones historicas (el trasfondo politico y social no es mas que eso: un trasfondo). Sin belleza narrativa y por sobre todas las cosas, sin poder cognitivo -diria Harold Bloom-, la obra se torna sumamente intrascendente, y para eso ya tenemos a Claudia Piñeiro.
Borges decia que lamentablemente nos habiamos acostumbrado a leer libros en funcion de la historia en lugar de la estetica. En ese sentido la desilusion que genera "Nuestra parte de noche" es mayusculo, porque incluso cuando leamos en funcion de la historia no podemos encontrar algo que nos motive. La estetica, querido Jorge Luis, bien gracias.
Igualmente, no se trata de un libro malo, uno de esos libros que insultan la inteligencia del lector. No. No es "Ketuckis" de Schweblin. En todo caso es un libro irregular. Un libro que necesitaba mas de una revision. Que carece de movimiento. Alguien debio proyectarle a Enriquez las peliculas de Fred Astaire antes de sumergirse a escribir tanto. Pero como contraparte, la autora tiene la virtud de ser una escritora honesta. No engaña al lector en ningun momento de la novela y no ambiciona por arriba de su talento, y eso se agradece. Y se agradece mucho.
Y aqui vuelvo a la tangente... cuando leo un libro asi no puedo dejar de preguntarme que rol cumplen los editores. ¿Acaso un editor no se da cuenta que al libro le sobran paginas?. ¿No leen?, ¿no corrigen?, ¿no es acaso su trabajo señalarle al escritor que partes son mejor acortarlas, o reescribirlas u otorgarle mayor fluidez?. Hay determinadas partes que estan narradas con una torpeza increible. En otros momentos los personajes actuan como perfectos estupidos. Si la obra esta apuntada al publico en general -porque no genera ningun tipo de complejidad en su lectura/estructura- y se espera que sea boom de ventas (y muy probablemente lo sea), ¿no es mejor un libro mas corto y mas "redondo"?. Estoy seguro que muchas personas lo van a dejar por la mitad, y talvez ese fracaso sea mas culpa del editor que del escritor.
Es una lastima porque el fondo y las intenciones de Enriquez a la hora de emprender tamaña empresa son buenas. No es un desastre de cabo a rabo como "Una casa junto al Tragadero" de Mariano Quiros (increiblemente increible ganador del premio Tusquets 2018. Increible).
A lo mejor en algunos mercados la idea de "un gran libro" sea mas facil de vender. Quizás un libro largo genera mas hype; una promesa irreal de mas goce y aventura literaria. Como si a mayor cantidad de paginas mayor recompenza, o algo parecido reflexiono alguna vez Raymond Chandler.
Pero ahi estan esas obras fallidas para demostrarnos lo contrario. Ahi esta la "Gran Novela Americana", que produjo bodrios mundiales como "Ciudad en Llamas", "Breve Historia de Siete Asesinatos" o la levemente mas digna "El Nix". Libros intrascendentes de rapido olvidar (como sus autores), sin ningun tipo de triunfo mas que la extensión y la acumulación de historias deslavazadas que conforman el cuerpo de la misma. Si alguien alguna vez quiere aprender como acumular historias y no morir en el intento, recomiendo "El Plantador de Tabaco" de John Barth o "Estado de Gracia" de Joy Williams.
Esta claro que el panorama de narrativa actual, en lineas generales, es regular. A tal punto que criticarlo se convirtio en cliche. Tal vez que Enriquez se proponga escribir una novela de casi 700 paginas contando la historia de una familia que esta jodida desde el parrafo uno, sea un logro para los tiempos que corren, donde la ley del mercado parece dictar un "consuma rapido, consuma facil". Pero tambien debo decir que empece el año leyendo "Mona" de Pola Oloixarac (que junto a Enriquez me parece la mejor exponente de la nueva generacion de escritores indistintamente de generos); en aquel libro, Pola parece haber aprendido la tecnica del "menos es mas"... y sale triunfante. Ojala Mariana siga el mismo camino hacia el futuro.
En definitiva... un libro tambien es hecho por el lector y ninguna opinion es determinante. Quienes busquen sumergirse en una historia sencilla y no tengan demasiadas pretensiones en cuanto a formas y contenidos probablemente lo disfruten (recomendado para fans de Stephen King, por ejemplo), y para quienes busquen una historia compuesta, original, con profundidad de conceptos, talvez salgan algo decepcionados especialmente viendo quien firma la novela.
Una vez mas, en esta sardonica existencia, he sido victima del hype.