Una historia preciosa, rica en sentimientos; de esas que se te van colando poco a poco bajo la piel.
Tiene una trama muy bien desarrollada en la que se van enlazando la historia de amor y la historia de una traición. Los capítulos se van alternando entre presente y pasado, para darnos a conocer todos los hechos de lo que sucedió entre los protagonistas, lo que nos permite ir conociéndolos mejor. Al principio, son personajes ajenos al lector y, a pesar del conflicto, no sabes de parte de cuál de los dos ponerte. Conforme avanza la lectura se va profundizando en el carácter, la personalidad y los motivos de cada uno, y el lector comienza a tener una perspectiva en 3D de los protagonistas y de la historia.
La ambientación, sin ser exageradamente informativa, está muy cuidada. No solo estamos en Escocia, con sus castillos-fortaleza, sus montañas y sus gentes, sino en la Escocia del conflicto Jacobita, con sus correspondientes intrigas en las que Inglaterra tuvo también una parte importante.
Como dije antes, los protagonistas resultan "ajenos" al inicio, como peones más en un juego. Sin embargo, conforme avanza la historia y ellos se van dando a conocer, les vas cogiendo cariño y terminan enamorándote. Su evolución personal, y la de su historia de amor, es paulatina, a veces tranquila y a veces explosiva. Pero, sobre todo, llena de sentimientos que nos permiten ver el interior de cada uno.
Arran es un laird escocés del siglo XVIII, no un caballero refinado de la aristocracia inglesa, y solo sabe comportarse como tal. Parece un hombre duro, aunque no lo es en absoluto. Margot es una joven inglesa, casi una adolescente al principio, criada entre lujos, sedas y satenes, bailes y cortejos. No está acostumbrada a la rudeza de los hombres ni del ambiente. Ambos son universos distintos, tan alejados el uno del otro que las cosas no pueden salir bien entre ellos; sin embargo, será el amor el puente que logre unirlos. Tienen un largo camino por delante, aprender a confiar, aprender a adaptarse y a ceder, aprender a conocerse mejor el uno al otro y cada uno a sí mismo. Todo eso mientras las circunstancias no les favorecen, sino que les complican aún más la labor. De todo ello saca la autora una historia preciosa de lo que es verdaderamente el amor y de cómo crecer en él a través de todas las circunstancias.
El estilo de Julia me ha gustado mucho y creo que seguiré leyendo más novelas suyas. Trabaja muy bien los personajes y la trama engancha mucho. Aunque al principio la historia se hace un poco lenta, luego coge fluidez y los acontecimientos parecen desarrollarse solos, por su propio peso. La recomiendo.