4 Estrellitas bien merecidas y entretenidas. Éste segundo libro se asemeja bastante al primero en lo esencial, como la historia, la magia, quizás en éste hemos tenido algo más de magia y de los poderes que envuelven a las Tres Hermanas. Pero sin duda lo que más destaco de ésta novela son sus fuertes personajes, me han encantado los protagonistas.
En el primer libro tuvimos a la dulce Nell y al simpático policía Zach. En éste tenemos la historia de Ripley, la hermana de Zach y también policía adjunta de la isla. Conocimos a Ripley como una chica dura e independiente, una mujer que hoy describiríamos del siglo XXI, pues sí, lo es, pero también es cabezota y tozuda, muy voluntariosa y temeraria, pero en el fondo es una mujer que guarda mucho miedo y rencor. Una vez vio lo que sus poderes eran capaces de hacer y se asustó, a partir de ahí se convirtió en la bruja abnegada, aquella que no quiere volver a saber nada de la magia ni lo paranormal, aquella que rompió su amistad con Mia debido a lo que es.
Con ésta definición de Ripley ¿Qué tipo de protagonista creéis que le ha caído? Justo su polo opuesto, y es que MacAllister es sin duda quien más me ha gustado de éste libro. Admito que mis protagonistas favoritos son los frikis y los buenazos, Mac ha tenido todo ésto y más. Viene de una familia rica y debido a ello pudo dedicarse a lo que más le gusta, el estudio de lo paranormal. Ha viajado por todo el mundo buscando cualquier cosa rara o extraña que le atraiga para poder completar su tesis doctoral. Como buen personaje estereotipado tenemos en Mac a un profesor excéntrico, torpe, despistado, siempre pierde las gafas o las llaves por cualquier lado, pero esos pequeños detalles es lo que lo hace tan adorable.
MacAllister llega a Tres Hermanas acarreando todos sus chismes (que él mismo ha fabricado) para datar y constatar toda la descarga y energía paranormal que habita en la isla. Él mismo es creyente de que la magia existe, sabe que Mia, la mujer que le ha alquilado la casa durante unos meses, también es una bruja. Ha oído hablar del extraño caso de Nell y su ex-marido (que por supuesto no spoilearé del libro anterior), y quiere entrevistarlas y trabajar con ellas. Por supuesto Mac es un encanto, es muy buena persona y nuestras brujillas lo saben, ellas mismas no tienen ningún problema en ayudarle con lo que sea para su trabajo, pero Mac dará con la horma de su zapato cuando conoce a Ripley.
Sí, Ripley y Mac no empezarán con muy buen pie, pero es precisamente éstas primeras pullas y conversaciones que han tenido lo que más me ha gustado. ¿Creéis que Mac se dejará avasallar por una mujer tan mujer como Ripley? Ni mucho menos, sólo diré que me he reído de lo lindo con ellos. Su historia empezará lentamente, pero también deberán salvar algunos obstáculos, ella con su magia y Mac haciéndole ver que a lo que él se dedica es serio, y es su vida. En general ésta novela trata de la comprensión, la aceptación y el respeto. Sí, probablemente en más de un momento darán ganas de echarle la bronca a Ripley, a mí me ha exasperado en más de un momento, pero en el fondo me ha gustado mucho.
En cuanto a la historia de trasfondo, hay algo, un mal que busca entrar de nuevo en Tres Hermanas y destruir a las brujas. No todo quedó cerrado en el primer libro, y aunque en éste segundo adquiere otra forma, no lo hace menos amenazante. Quizás eché de menos un poquito más de acción al final del libro. Parece ser que algo más oscuro aún se avecina, pero imagino que eso ocurrirá en el libro de Mia. Los secundarios, como Mia, Nell y Zach, tendrán un papel muy importante en la trama de éste segundo libro, y sus intervenciones para ayudar y apoyar a los protagonistas ha sido clave en más de una ocasión.
Espero no tardar mucho en leer el libro de Mia para cerrar la trilogía, confieso que Mia no es mi personaje favorito y no me cae especialmente bien, pero tengo las esperanzas puestas en su libro, de que sea un magnífico broche final para la serie. Ya se verá.