3.5/5 estrellas
Tras la batalla de Edington, en el 878, el Rey Alfredo recupera milagrosamente la iniciativa en Wessex y los daneses se retiran, e incluso, algunos de sus líderes se convierten al cristianismo. Finalmente se llega a una especie de pacto, en el que se crea el Danelaw o zona de influencia danesa directa que queda reducida a una parte de Mercia, Anglia Oriental y Northumbria. Realmente el pacto es una tregua en la que ambas partes de lamen las heridas y se preparan para el próximo envite, en el que se decidirá la soberanía sobre la isla.
Ante esta situación, nuestro protagonista Uhtred, decide volver a su tierra, Northumbria y luchar por recuperar el señorío de Bamberg, usurpado por su tío a la muerte de su padre. Es precisamente en el antiguo reino de Northumbria, donde un oscuro rey, Guthred el esclavo, intenta establecer su hegemonía, adelantándose al futuro e intentando gobernar para daneses y sajones por igual, vislumbrando una nueva sociedad en la que el estrato danés será asimilado y unificado en el nuevo reino de Inglaterra. Evidentemente no lo tendrá nada fácil ya que caudillos de uno y otro bando siguen enfrentados y dominan importantes partes del territorio.
En este libro domina la ficción histórica sobre los hechos reales, ya que que lo sucedido en el norte de Gran Bretaña en estos años es prácticamente desconocido. Esto da carta blanca al autor para embarcar a nuestro protagonista en toda clase de aventuras y desventuras, siempre en el centro de todas las batallas, duelos épicos y decisiones críticas lo cual hace del libro una lectura muy disfrutable, ya que se mantiene siempre la tensión narrativa, pero que llega a hacerse un poco cansino, dada la ubicuidad del personaje.
Detecto una deriva cuartelera y chabacana en el lenguaje, a medida que avanza la serie, que puede acercar al lector a las escenas y situaciones narradas, pero que va en detrimento de la calidad del texto.
En cualquier caso libro muy recomendable para amantes del género. Seguiré con el siguiente.