En este pequeño libro se nos presenta un nuevo personaje, Oliver, el cual en un intento de conseguir dinero rápido y fácil para asistir a la universidad y escapar de su pueblo, se involucra con un grupo con no muy buenas intenciones "Los artistas de huesos", quienes le piden que haga un trabajo no del todo legal... profanar tumbas. Oliver, cree tener todo bajo control, sin embargo, pronto quedará demostrado que esta bajo las garras de este peligroso grupo, y que escapar será más difícil de lo que creía.
Creo que para ser un libro tan cortito logra mantener el interés y la intriga. Sin embargo, a ratos el ritmo se torna muy lento y se le da demasiado énfasis (hasta ser repetitivo) a ciertos incidentes o sucesos. Claramente, lo más interesante quedó para el siguiente libro, pero fue una buena manera de generar interés en el nuevo personaje.