No sabía muy bien como calificarle, y no porque no me haya gustado, sino porque el final ha sido tan súbito, que me ha descolocado.
Desde el primer momento la autora nos presenta un libro de misterio y toques paranormales, que hacen que una historia que bien podría haber sido muy típica, acabe enganchando más debido a ese secretismo y actitudes de los protagonistas.
Gabriel es un caballero que pertenece a la Sociedad Arcana, una especie de "Logia", vamos a llamarla, llena de eruditos y con poderes paranormales que descienden de alquimistas que han estudiado durante toda su vida las actividades paranormales y han creado diferentes fórmulas para elaborar determinadas pociones y venenos. Es debido a un manuscrito de un antepasado suyo, que Gabriel se ve envuelto en una trama macabra que empieza con el asesinato de las personas más allegadas a la Sociedad. Viendo el riesgo que conlleva y con la intención de parar los pies al asesino y de desentrañar esa maraña de misterios, se hace pasar por muerto hasta que la situación se le sale de las manos y decide volver del "más allá" para proteger a Venetia, quien debido a que adoptó su apellido al creerlo muerto, se ha puesto en el punto de mira del peligroso asesino.
Venetia es una joven fotógrafa que lleva sobre sus hombros la manutención de sus dos hermanos pequeños y de su tía tras un accidente en el que perdió a sus padres y se enteró de un terrible secreto relacionado con ellos. Es por sus fotos y su habilidad paranormal (puede ver las auras de las personas) que la Sociedad Arcana la contrata para fotografiar unas reliquias muy importantes.
En ese trabajo conocerá a Gabriel, tendrán un interludio amoroso que acaba mal debido a un intento de atentado en contra de él y empezará la verdadera historia.
Como digo,engancha desde el principio, Las interacciones entre los protagonistas son muy buenas y ambos se complementan muy bien a la hora de trabajar juntos para cazar al responsable de todos los asesinatos que se han cometido. Gabriel tiene sus puntos de machismo de la época, pero aún así sabe rectificar pronto y no tarda en escuchar las opiniones de Venetia. La familia de ella es otro punto a favor del libro, sobre todo el hermano pequeño Edward, quien tiene unos diálogos entre dulces y divertidos con Gabriel.
El asunto del asesino está bastante bien definido, porque empiezan a aparecer demasiado sospechoso, unos obvios y otros no tanto que hacen que te preguntes si lo que sospechas puede ser cierto o no.
El problema, para mi gusto, viene durante las últimas 20 páginas del libro, y es que se descubre todo demasiado rápido y el desenlace es todavía mucho más rápido. Eso me quedó un poco bloqueada, porque pensé que después de tanto misterio, daría más problemas que los que tuvo. Bueno, eso, y el enamoramiento de los protagonistas, que, aunque a fuego lento, todavía quedaba un poco para que pudiera sacarse del fuego.
Aún así, es un libro muy entretenido, de lectura ágil y con unos toques divertidos.