4 Estrellitas bien merecidas, éste libro ha sido una joyita que no esperaba. Mi primer encuentro con Nora Roberts fue un libro paranormal que no me gustó nada. Aquí tenemos una historia sencilla con un ligero toque paranormal que no eclipsa la trama, y he quedado muy satisfecha.
La sinopsis dice que tres hermanas perseguidas por la caza de brujas, huyeron y con un conjuro separaron un trozo de tierra crearon la isla de Tres Hermanas, un refugio para ellas, y que posteriormente en nuestra época es una preciosa isla que vive de la pesca y el turismo. También es una isla con cierto misticismo, debido a la leyenda sobre la creación de la misma. Sus gentes no son supersticiosas, han crecido con la magia y la aceptan.
En el caso de éste primer libro, conocemos a sus personajes, o las tres brujas, descendientes de ésas primeras brujas que crearon la isla: Mia (Fuego) la bruja confesa, Ripley (Tierra) la bruja abnegada, y Nell (Aire) la bruja desconocida.
En éste libro, Nell Channing es su protagonista. Es una mujer que nació y fue criada en una buena familia que la quiso, pero debido al trabajo de su padre (era militar), no pudo establecerse en ningún sitio, su mayor anhelo era tener un lugar al que llamar hogar. Creyó haberlo encontrado, cuando se casó con Evan Remmington, pero lo que nunca pensó es que éste hombre tan bien parecido escondería un monstruo. Tres años de matrimonio le hicieron quitarse la venda de los ojos, su esposo la pegaba, la maltrataba y la humillaba, quería anular su voluntad y su juicio, hacer de ella una muñeca, un trapo al que manejar, si las cosas no eran como él quería, buscaba una excusa para golpearla. De modo que Helen (su verdadero nombre), harta de ésta situación fingió su muerte, se cambió de identidad y huyó, huyó hasta que encontró Tres Hermanas y le pareció que ése era el lugar destinado para ella.
Una vez en Tres Hermanas conoció primero a Mia, la dueña de la librería y el café del pueblo, le dio un trabajo y un lugar donde vivir. Por primera vez, Nell encontró un lugar al que poder llamar hogar, un lugar donde podría ser ella misma, donde dedicarse a lo que más le gusta, y también donde encontró lo que menos esperaba: el amor de otro hombre.
Aquí es donde entra en acción Zack, el sheriff de la isla. Zack es un buen hombre, un hombre íntegro y con honor, querido y respetado por todo el mundo. Cuando conoce a la nueva chica de la isla, no puede evitar sentirse atraído por ella. Lo que pronto empieza como una amistad y un inocente coqueteo, con el tiempo acaba convirtiéndose en un bonito romance.
Si algo me ha gustado de la historia de Nell y Zack, es que se ha desarrollado lentamente, y es totalmente congruente con la situación de sus personaje. Si hay algo que no soporto en una novela es que los personajes no se comporten como esperas que lo hagan personas normales, por suerte, éste no ha sido el caso. Nell es una mujer maltratada y actúa en consecuencia, al principio no tolera que nadie se le acerque a hurtadillas, es una mujer con miedo, tiene pánico a que su marido la encuentre y la mate, es una superviviente. Y otra cosa que es totalmente normal: no soporta que la toquen, después de lo que ha vivido, no es capaz de asimilar el contacto humano, y con Zack no será la excepción. Zack demostrará tener mucha paciencia durante toda la historia, aunque intuye lo que le pudo pasar a Nell, espera a que sea ella quien se lo cuente, y no será ni fácil, ni rápido, pero él la ama, y está dispuesto a esperar el tiempo que haga falta.
Como conclusión, el libro me ha gustado, me ha gustado mucho. La ambientación, los personajes, todos: incluyendo a las siguientes brujas, Mia y Ripley. La historia de los personajes principales ha sido preciosa y totalmente verosímil, se quieren en consecuencia, discuten por los problemas esperados, pero son lo suficientemente maduros para actuar en consecuencia y perdonarse. Quizás la única pega que pudo ponerle y no me permitido darle las 5 estrellas es el final: demasiado previsible, no me ha sorprendido nada porque me lo esperaba, además que ha sido demasiado abrupto y he echado de menos un epílogo.
Por lo demás me ha parecido una muy buena lectura, y próximamente leeré los siguientes libros.