Empieza muy bien, solucionando el triángulo Meggan-Britania-Rondador con una conversación entre personas adultas (bueno, vale, primero se dan la reglamentaria somanta de ostias) que no es muy habitual en el tebeo de superhéroes, aunque la rapidez con la que se soluciona un conflicto que se venía arrastrando desde el número 1 da una pista de lo que vendrá a continuación; un frenesí argumental en el que Davis tiene que reorganizar un puto sindiós de cabos sueltos que provienen de los 40 números anteriores (otro de los problemas del tebeo es que hay que leerse esos 40 números de historias mediocres para entender bien lo que pasa). Además introduce tramas y personajes nuevos y procura que en cada cuaderno de 23 páginas pasen cosas, así que la lectura es como intentar atender a veinte tareas simultáneamente. Tramas que se cierran de cualquier manera (el juicio a Britania, Meggan y Fénix en la selva negra) porque hay que pasar corriendo a otra cosa, personajes que salen de la nada sin saber muy bien para qué (Cerise), otras que de repente reclaman nuestra atención (lo de Irlanda) por no hablar de las prolijas y confusas explicaciones post-aventura al objeto de planchar la continuidad. En definitiva, un trajín para el que estoy ya muy mayor, la verdad. El esfuerzo de Davis para darle sentido a la dejadez de Claremont y sucesores es muy grande, pero no sé si merecía la pena...
En la parte buena, por supuesto el fenomenal dibujo de Davis, uno de los mejores representantes de la escuela del realismo superheróico estilizado de Neal Adams, y su sensual tratamiento del cuerpo tanto masculino como femenino de los héroes, lo que le da al tebeo un tono de carnalidad y erotismo soterrado muy interesante. Y por otro lado, entendiendo que esta es una serie de personajes, los maneja estupendamente, tanto en los diálogos como en la representación gestual, sobre todo los clásicos de la Patrulla-X como Fénix, Kitty, y en particular, Rondador Nocturno (quizá esta sea la mejor versión del personaje en toda su historia), y me ha dado un gustillo nostálgico encontrarme a estos personajes tal y como los recordaba, e incluso mejor tratados aún.