The second original Eternal Champion anthology, Pawn of Chaos takes you once again to Michael Moorcock's Multiverse, a universe upon universe of alternate Time and Space in which Law and Chaos wage a continuous struggle to change the fundamental rules of existence. Journey with the Eternal Champion--doomed to live forever in a thousand incarnations.
This is an anthology of twenty-three Eternal Champion stories; they're set in Michael Moorcock's multiverse and feature his characters to differing levels of success... in my opinion. Some are good stories on their own but didn't fit the framework, some vice versa. I remember enjoying the stories by Nancy Collins, Peter Crowther, and John Shirley, as well as the one Moorcock himself contributed, but don't remember many of the others at all. I believe the Elric anthology that Kramer edited and which was also published by White Wolf was superior.
Peón del Caos es una recopilación de relatos sobre el Campeón Eterno, en diferentes manifestaciones. La selección corre a cuenta de Michael Moorcock, que añade a la misma un relato y un breve prólogo.
Nunca he sido amante de los libros donde varios autores reúnen sus plumas para tratar de una misma ambientación, y además conocía a muy pocos de la veintena que participan en esta recopilación (Gary Gygax y alguno más). Sin embargo, en este caso dos motivos me llevaron a adquirir el ejemplar: El primero, que cada autor escribía por su lado; no en el mundo de Moorcock, sino en diferentes universos (desde el Viejo Mundo de Warhammer hasta nuestra propia realidad). El segundo, que lo encontré por sólo 2 € en una pila de libros de un centro comercial.
Lástima, empero, que me haya sentido tan defraudado. Casi todos los relatos me resultaron aburridos y no les encontré chicha por parte alguna. Muchos se hacen largos porque se fundamentan en una sorpresa final, pero ésta se ve venir de lejos o no tiene nada que ver con lo que uno ha leído. En otros, los argumentos son pobres y mediocres, y ni siquiera pude encontrar algún punto brillante que destacara. Supongo que en los originales la calidad estilística será cuanto menos irregular, pero la traducción que ha llevado a cabo La Factoría de Ideas es bastante simplona, y llega al punto de mantener ciertos giros lingüísticos que quedan ciertamente feos.
En resumen, que el libro no vale ni en fondo ni en forma lo poco que pagué por él.